(“por mas que me tengas prohibido enamorarme de vos”)
Muchacha de ojos tristes
“yo no quiero morirme contigo y sin ti”
(“...y morirme contigo si te marchas...”)
no quiero mas abriles vacíos
no más tristes despedidas
días grises con tempestades silenciosas
no mas cigarros vanos en mi pulmón
no mas lirios sin perfumar
no mas moradas incomodas sin habitar.
Princesa
de tul sin estrenar
no es tarde para habitar
te tengo un viaje
sin equipajes vacíos.
Pies de gorrión, herida la mirada
de sus alas recordadas.
Princesa de la celada enamorada
Princesa, tengo un mundo de palabras
Para callarte el silencio del sentido,
nuestro nunca vivido.
Un mundo de sentidos profundos,
para contigo desembocarlos.
Bebe del nuevo licor de esta sombría
noche, con manos
de nuevos tiempos, para ser fulanas emigradas
para encontrarnos lejos del baúl del pasado.
Para encontrarnos, princesa,
en el no engaño silencioso.
Preparo contundentes mantas cristalinas
matices con escamas férvidas,
luces bajo tus pies descalzos,
para que sientas tus pasos cerca de mí.
Juegan mis manos a tu siesta somnolienta,
a tus ojos abiertos cegados.
Juegan a tu destape dormido,
a tu cuna de sueños caricias.
Juegan a mecer el sosiego
que te hace tenue,
te hace plena,
te hace aire,
te hace mía.
(juegan a mecer el desenlace de tu huida)
Brenda González
