Una joven autista «enamora» a millones de estadounidenses a
través de la TV
por lo que las personas que lo padecen sólo son vistas por los demás como seres extraños.
Quienes son como Heather no son capaces de entender un doble sentido o de mirar ala cara de sus interlocutores. El mundo les parece un lugar inseguro y muchos se vuelven obsesivos con el orden y las rutinas para sentirse más protegidos.
Aunque, finalmente no ganó el concurso, Heather consiguió enamorar a los telespectadores estadounidenses que valoraron su valentía y su empeño en conseguir su sueño y superarlas trabas que le pone su trastorno presentándose a un concurso en el que tendría que convivir con otras chicas que también querían ser modelo.
Heather ha luchado contra su enfermedad para lograr su sueño de ser modelo.
Heather Kuzmich, de 21 años, participa en un «reality show» mezcla de «Supermodelo» y «Gran Hermano» donde demuestra que es tan bella como valiente.
Cuando comenzó «America's Next Top Model», el programa que busca la nueva estrella de las pasarelas estadounidense, Heather sólo destacaba por su timidez extrema y porque siempre estaba aislada, a veces, llorando. Después se supo que esta universitaria de 21 años y procedente de Valparaíso (Indiana, EEUU), sufría el Síndrome de Asperger, una variante del autismo cuyos síntomas no son tan evidentes,