Tu mejor terapia
artículo de Mary Trevino
Está comprobado que el contacto con animales tiene efectos positivos en las personas.
La terapia con animales, permite tratar a pacientes con trastornos físicos y psicológicos y generar sentimientos y sensaciones únicas que favorecen su interacción con el mundo exterior y mejoran su calidad de vida.
La zooterapia es la técnica psicoeducativa con la que se tratan pacientes- especialmente a niños que posean retraso mental o algún trastorno generalizado del desarrollo como el autismo- mediante el contacto con animales.
En esta terapia, la mascota estimula al niño a nuevas actividades favoreciendo su aprendizaje y adaptación tomando en cuenta sus capacidades especiales.
Estos estímulos son generados en su mayoría por perros, pues necesitan poco espacio para moverse, son inteligentes y afectivos.
Sin embargo, también se han obtenido resultados positivos con gatos, caballos y delfines.
El poder curativo del contacto con animales La zooterapia otorga un sinnúmero de beneficios.
En términos generales ayuda en la producción de células T, endorfinas y hormonas, en el mejoramiento de la interacción social del paciente y en su autoestima.
Está comprobado que incide favorablemente en diferentes áreas del paciente tales como:
La empatía, permitiendo que estos niños se identifiquen con los animales y formen una relación incluso más cómoda que la que mantendrían con un humano.
El enfoque exterior, logrando que los pacientes salgan de su ambiente y se entretengan, focalizando su atención en temas diferentes a su enfermedad.
- Las relaciones, permitiendo una apertura en la socialización y una comunicación emocionalmente segura entre pacientes, entre el paciente y su terapeuta y entre pacientes sus familiares y el equipo de trabajo.
- La aceptación, incrementando su seguridad al no recibir clasificaciones ni juicios de valor, siendo aceptados por los animales tal y como son.
- Los estímulos mentales, logrando a través de la terapia la evocación de recuerdos, el incremento de la distracción, la alegría y el juego, disminuyendo sentimientos de soledad y aislamiento.
- El contacto físico, ayudando a que los niños a través del contacto con el animal crezcan psicológicamente y superen temores o miedos internos.
- Disminución de la presión sanguínea, mejorando el estado fisiológico del paciente y permitiendo en algunos casos la recuperación de enfermedades del corazón.





