Sole:  Historia de una adopción.

En estos tiempos en que cada uno cuida lo suyo y a casi nadie le importan las demás personas y mucho menos las demás especies. Una familia decide adoptar y dar cariño a otra integrante.

No importa que sea más peluda, más bajita, ni muy joven, es un ser y no hay discriminación, no es raza pura, porque esta familia no necesita "vestirse de ropas ajenas", como la famosa frase que le atribuyen a tantos famosos incluyendo a Beethoven y Napoleón Bonaparte, "mi estirpe comienza conmigo", o sea, no necesitan de nada ni nadie para ser "Primera Clase", es su calidad moral la que los hace brillar.

La nueva integrante al decir de Gabriel (el padre de familia);

“Se llama ‘Sole’ (tiene 5 meses según la veterinaria que la atiende en casa) y estaba en "El Refugio", es un veterinario del Sauce, que tiene un montón de perritos a su cuidado en su casa.

Te cuento que dentro del grupo de animalitos que había en este lugar para adoptar ella quedó solita y rezagada del resto, de ahí el nombre. Estaba muy asustada, y hacia dos días que había llegado al refugio. Tenía mucha hambre a pesar de los esfuerzos y cuidados que hacen en este lugar.

Estaba muy asustada y escurridiza cuando llegó a casa (Lagomar), encontró su lugar bajo la mesada de la barbacoa y le hicimos un espacio para que se sienta cómoda, tiene una compañera boxer de 14 años que la aceptó, al principio con un poco de celos pero luego se ganó la confianza. Por dos días no le conocimos su ladrido y andaba siempre con la cola entre las patas, ahora está muy felíz y pícara. Festeja cuando le hacemos mimos, es increíble el afecto que nos da, sobre todo a mi hija Sofía de 8 años que es muy bichera”.

Un ejemplo a seguir, tener hijos de otras especies es una amplia satisfacción que conlleva también responsabilidades, Mamá, Papá, hermana Sofía y hermana Boxer sabrán cumplir.
¡Te quiero!