Oración de Santa Clara
Por ese espíritu de penitencia que os indujo a considerar particular delicia el ayuno más severo, la pobreza más rigurosa y la mortificación más penosa y por lo tanto la privación de todos los bienes para consagraros eternamente al amor de Jesús. Y por la especial devoción a Jesús Sacramentado por medio del cual salvaste Vuestro Monasterio y la ciudad de Asís de los bárbaros que la amenazaban, concédenos la gracia de preferir la pobreza a la riqueza, la mortificación al placer y especial devoción a la Santa Eucaristía. Para que nos conforte en todo el camino de ésta vida y nos lleve con seguridad a la santa eternidad. Amén.

Oración de Santa Clara
Oh amable Santa Clara, tú que siguiendo las huellas de la virgen María, fuiste madre del cuerpo místico de Cristo; danos tu amor por la iglesia y por todos los hermanos. Tú, que con tus últimas palabras has bendecido al Señor por haberte creado; haz que comprendamos el gran don que es la vida. Intercede para que en nuestras familias haya concordia, serenidad en el trabajo, alegría en el estar juntos; haz que un día podamos reunirnos para alabar y cantar eternamente contigo la misericordia del Señor. Amén.

Oración de Santa Clara
Fija tu mente en el espejo de la eternidad,
fija tu alma en el esplendor de la gloria,
fija tu corazón en la figura de la divina sustancia,
y transfórmate toda entera,
por la contemplación,
en imagen de su divinidad.
Sumo, glorioso Dios,
ilumina las tinieblas de mi corazón
y dame fe recta,
esperanza cierta y caridad perfecta,
sentido y conocimiento,
Señor, para que cumpla tu santo
y verdadero mandamiento.

Oración de Santa Clara
Os bendigo en vida mía y después de mi muerte,
como puedo y más de lo que puedo,
con todas las bendiciones
con las que el Padre de las misericordias
ha bendecido y bendecirá
a sus hijos e hijas en el cielo y en la tierra


Milagros de Santa Clara
La Eucaristía ante los sarracenos
En 1241 los sarracenos atacaron la ciudad de Asís. Cuando se acercaban a atacar el convento quar muy asustadas y Santa Clara que era extraordinariamente devota al Santísimo Sacramento, tomó en sus manos la custodia con la hostia consagrada y se les enfrentó a los atacantes. Ellos experimentaron en ese momento tan terrible oleada de terror que huyeron despavoridos.
En otra ocasión los enemigos atacaban a la ciudad de Asís y querían destruirla. Santa Clara y sus monjas oraron con fe ante el Santísimo Sacramento y los atacantes se retiraron sin saber por qué.

El milagro de la multiplicación de los panes.

Cuando solo tenían un pan para que comieran cincuenta hermanas, Santa Clara lo bendijo y, rezando todas un Padre Nuestro, partió el pan y envió la mitad a los hermanos menores y la otra mitad se la repartió a las hermanas. Aquel pan se multiplicó, dando a basto para que todas comieran. Santa Clara dijo: "Aquel que multiplica el pan en la Eucaristía, el gran misterio de fe, ¿acaso le faltará poder para abastecer de pan a sus esposas pobres?"
En una de las visitas del Papa al Convento, dándose las doce del día, Santa Clara invita a comer al Santo Padre pero el Papa no accedió. Entonces ella le pide que por favor bendiga los panes para que queden de recuerdo, pero el Papa respondió: "quiero que seas tú la que bendigas estos panes". Santa Clara le dice que sería como un irrespeto muy grande de su parte hacer eso delante del Vicario de Cristo. El Papa, entonces, le ordena bajo el voto de obediencia que haga la señal de la Cruz. Ella bendijo los panes haciéndole la señal de la Cruz y al instante quedó la Cruz impresa sobre todos los panes.