//La lagrima precede a la tristeza//

y es más simple pensar sin mis espejos
//asaltadores del miedo//
es que gimen mis adentros
aullidos viudos ante las ausencias perdidas.

Dulces sueños tendrán los que acuestan su perdón,
En la devastación de su reloj
Oirán ruidos de un fiel respiro
Y tragaran sus lagrimas como un exquisito pecado.

Y menos triste encuentro besar cada espacio
Con sustos de peripecias sacudiendo para todos lados
Y más preceden los llantos al abismo
Al leve suspiro de estar anunciando:

/labios de terciopelo
miradas del silencio/
antaño yo me caigo y siento como me extraño
¡es un infinito rodar de encantos!

Y es más trágico el viento si me asomo
Al lúgubre precipicio
Con delirios de pisos marchitos
Por construir ando una acera;

De flores amanecidas sin ojeras ni almas secas
Velas de estación/ de pulmón/ a tiempo sin reloj
Así me sale de inquilina la lagrima
Que yace como savia perpetua

Que esconde su reliquia tras el fondo
De los hondos miramientos que preceden a mi acera
Que de huésped murmura la noche
Visitas de no posterga y no abandónicas tristezas.




La tebaida anda de no sueños
Y en cantos que son del
Silencio....
Le oigo que quiere...
Es entonces que le duermo
con los ojos bien adentro
//a soñar es que me encuentro//

Brenda González