El Clásico Binomio es ese teatro popular, en donde aparecen dos hombrecitos caricaturescos y soñadores, pero es también la oscuridad de dos artistas destinados al fracaso, de un mundo provinciano en donde buscaban el éxito añorado.
Dos artistas de provincia, del barrio y de la gran soledad de la mano de los tangos más amargos y lejanos para estos personajes.
Cuando presencié esta obra pensé en el teatro Argentino de los 50, en que estaba al frente de esa continuidad.
Lo que me gusta tanto de Rafael Bruza como de Jorge Ricci, es que ambos son dos actores del interior, que saben de los avatares, ambos han vivido los sacrificios de esos dos artistas que encarnan en El Clásico Binomio, ya para mí entender, un clásico del Teatro Argentino.
Estos dos actores, venidos del grupo Llanura, de la ciudad de Santa Fe con 35 años de trayectoria, por escenarios del interior del país y se puede decir del mundo.
El Equipo Llanura sobresale con diferentes trabajos teatrales en los recorridos por las provincias argentinas.
El Clásico Binomio es una obra que conjuga el grotesco y el absurdo, aunque no se trate de un texto costumbrista, aunque es claro que se desarrolla en una pensión del interior del país.
Los actores además son músicos, tocan los instrumentos en escena, también el texto aunque no sea autobiográfico, llega a ser autoreferencial, hay cosas que aprovechan los dos actores, que no tienen prejuicio en echarlas a rodar en los personajes de esta encantadora pieza que lleva veinte años en los escenarios.
La experiencia actoral nutre a los personajes y eso se ve desde la escena, también lo que puede vivir un habitante del interior del país, alguien que sueña de la misma manera como lo hace un hombre de la gran ciudad, con la diferencia de las oportunidades, de los espacios, todo cambia, y en esta obra se refleja esa dificultad para el hombre del interior.
En las obras del grupo Llanura siempre se habla del oficio del actor, del artista, casi como lo hicieron en Zapatones en donde aparece la figura del cómico acompañado por un chico tramoyista de circo, allí en esa pieza se recurre a las propias formas del circo, o también en Actores de provincia en donde aparecen verdaderamente los actores de los escenarios pueblerinos, siempre hay en las obras teatrales de Bruza y Ricci ese reconocimiento y esa realidad del artista de pueblo, luchando con el porvenir incierto.
Hay que aclarar que hacer teatro en el interior es muy complejo y que tiene que ver con la historia política de cada provincia y del país, cuando hace muchos años habían por lo menos 15 o veinte personas que podían vivir del oficio teatral y que hoy no son más de dos, una, o ninguna, así lo afirma el propio Ricci, así se puede ver en los escenarios despojados de grandes despliegues escénicos, o de diferentes recursos tecnológicos, si no más bien es la imaginación, la creatividad, la maña, como tienen estos artistas de El Clásico Binomio, personajes que ha perdido la noción del tiempo, de la edad, y que buscan todavía un reconocimiento a un oficio azaroso.
Ricci y Bruza nos muestran algo más que los días de dos artistas fracasados, hay en El Clásico Binomio algo más que ideologías, hay dos hombres Chiche y Chiquito que están dispuestos a dejar sus familias para triunfar.
El artista del interior sube al escenario de la mano de Bruza y Ricci homenajean a esos trotamundos bohemios de ley y de corazón.

Actores de Provincia por Fernando Zabala
Habría que decir que para hablar de un Teatro Popular contemporáneo, no se puede dejar de nombrar a Jorge Ricci y Rafael Bruza, ambos actores de provincia, como lo indica el título de otro de sus espectáculos.
Nota de Redacción: Fernando Zabala es un dramaturgo cordobés (argentino). Escribe en otras dos revistas digitales, CRITICA TEATRAL y en CLON.
Sr. Fernando Zabala