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Así por ejemplo tenemos las manifestaciones de la luz, siendo la oscuridad la manifestación de la ausencia de luz (luz como polo positivo, oscuridad como polo negativo).
¿Qué cómo llego a la conclusión de que la luz es el polo positivo y la oscuridad el negativo?
Sencillo, uno puede producir y proyectar luz, en eso estamos de acuerdo.
Eso es un hecho positivo (no positivo porque sea bueno, sino porque es una manifestación de existencia, no de ausencia).
Sin embargo uno no puede producir oscuridad, ni proyectarla.
La única forma de hacer manifestar la oscuridad es bloqueando la luz y la luz sólo puede manifestarse si hay una cierta oscuridad que se lo permita.
Esa es la ESENCIA de la diferencia entre lo POSITIVO y lo NEGATIVO.
Es tarea de cada cual el poder darse cuenta cuales son los polos de cada manifestación tanto de la naturaleza como de cualquier campo artificial o creación humana.
Eso requiere de cierta GIMNASIA, una gimnasia que desarrolle un par de MÚSCULOS muy particulares, esos músculos se llaman uno ATENCIÓN y el otro DISCERNIMIENTO.
Volviendo ahora a la raíz del tema, se puede inferir tomando como base el ejemplo de la luz y la oscuridad que no sería extraño que todas las manifestaciones naturales sigan esos parámetros.
El polo positivo se corresponde con la ACTIVIDAD o el IMPULSO y el polo negativo se corresponde con el estado de INERCIA o LATENCIA.
Sin embargo aunque se pueda pensar que el polo negativo, la inercia o latencia sea inútil o inferior, esto está muy lejos de ser así, ya que como toda polaridad, es complementaria. No podría existir manifestación alguna sin esa complementariedad.
El polo positivo es el impulso que MOTIVA (es la Voluntad) y el negativo es la POTENCIA (de trabajo, de producción) que permite que se GENERE una manifestación.
Sin perjuicio de tal complementariedad existe un predominio natural e inmutable del polo POSITIVO sobre el NEGATIVO.
Siempre una energía que tenga una carga superior con respecto a otra va a generar una reacción natural en la inferior, con lo cual naturalmente produce un cambio resultante de tal combinación, una manifestación dada, un efecto, acción y reacción.
En conocimiento de tal predominio natural, el ejercicio de la atención y el discernimiento nos va a permitir identificar y diferenciar aquellos momentos en los que estamos ACCIONANDO (actitud y actividad activa, positiva sobre cualquier otra cosa que esté en relación pasiva con respecto a nuestra acción concreta) y aquellos momentos en que estamos REACCIONANDO (o sea posición pasiva, en la que somos dominados, accionados por una fuerza superior que nos promueve a cierta acción resultante).
Como el Universo es infinito e incognoscible, y nosotros como individuos somos una parte realmente muy pequeña, siempre vamos a tener algo superior que nos motive a reaccionar de cierta manera.
Pero el conocimiento de estos principios nos habilita a poder escalar y progresar en el AUTODOMINIO, en la forma en que vamos a manejar nuestras acciones con respecto al entorno.
Es un ejercicio y un Arte apasionante que si dedicamos la suficiente atención y esfuerzo, nos va a permitir vivir con un mayor control voluntario de nuestros asuntos y condiciones vitales, tanto materiales como metafísicas (mentales, espirituales, extrafísicas en general).
Para tal ejercicio tenemos un Don Divino llamado Libre Albedrío, la capacidad de ELEGIR, la posibilidad de tomar la mejor OPCIÓN, o también de CREAR una opción diferente.
El poder de Decisión, la elección de la mejor opción
Ya hablamos de ciertos músculos no convencionales, el Poder de Decisión podríamos decir que también lo es, y quizá sea el más importante músculo a desarrollar.
Siempre, en todo momento estamos tomando decisiones, aun cuando quedamos inmovilizados o indecisos estamos optando.
Probablemente el Poder de decidir sea de los más importantes atributos (aparte de la inteligencia simbólica y racional) que distingue al ser humano del resto de las especies.
El gran tema es aprender a dominar el arte del buen decidir.
Nuevamente nos remitimos al tema del discernimiento, y de si ante una situación ACCIONAMOS o REACCIONAMOS.
Cuando accionamos positivamente estamos haciendo uso activo (acertado o no) de la Voluntad.
Cuando reaccionamos, estamos siendo dominados por aspectos que de hecho son superiores a nuestra voluntad.
El gran objetivo entonces será aprender a darnos cuenta de los aspectos que imperan sobre nosotros, para poder ponernos por encima de ellos, e imperar nosotros voluntariamente sobre esos aspectos.
Nadie dijo que esto es fácil, pero el primer paso para el dominio de cierto arte, es conocer de qué se trata y cómo funciona.
El resto, es trabajo individual.
Trabajo que si no se hace no va a dar resultado, y trabajo que a nadie le podemos pedir ni pagar para que lo haga por nosotros.
Pero es un trabajo que tiene un SALARIO DE ORO INMATERIAL que NADIE nos puede SUSTRAER, pues nadie jamás nos lo va a poder quitar ni robar, pero que sin embargo podremos esparcir como semilla que en algún momento brotará en otras mentes para plenitud, libertad y felicidad de nuestro entorno.
El uso Positivo de la Mente.
Nuevamente es necesario hacer referencia al tema del Poder de Decisión.
Decidir está mucho más allá de las acciones visibles.
Cada pensamiento llega a ser una decisión.
Es un gran problema el hecho de que cada pensamiento sea una decisión. Porque cada decisión es determinante del presente y del futuro. Esto puede sonar como algo supersticioso, pero no lo es en ningún aspecto.
La interpretación y el valor que le damos a cada cosa que nos sucede también es una decisión, porque uno puede ante cada cosa decidir si la considerarás buena o mala, linda o fea, entre muchas otras cualidades.
El decidir bien es también un Arte que puede ser perfeccionado.
En la medida en que uno aprenda a decidir bien tendrá en sus manos las mejores posibilidades de entre las que se le van presentando.
Probablemente hayas oído el conocido ejemplo del vaso que está con agua hasta la mitad. Habrá personas que lo verán y dirán "ese vaso está medio lleno" y otras que dirán que "ese vaso está medio vacío".
El uso Positivo de la Mente radica mucho en la ACTITUD.
La Actitud viene a ser una especie de PRE-DISPOSICIÓN a ACCIONAR o RE-ACCIONAR de cierta manera ante ciertos acontecimientos.
En esencia la Actitud es una Energía que tira para cierto lado (positivo o negativo).
Es una energía con cierta carga, que va a influir a la hora de decidir sobre cierto suceso. Como la actitud tiene cierto monto de energía, si un suceso tiene una carga contraria superior, la actitud será lógicamente doblegada.
En consecuencia, se hará necesario cultivar la actitud que uno decida como la mejor para sí mismo en cada campo, y potenciarla hasta los más altos grados que se pueda como para que se transforme en una fuerza inalterable contra los estímulos externos.
En la práctica la actitud se transforma en una predisposición. La predisposición adecuada se vuelve una ventaja a la hora de accionar y de re-accionar.
El ejercicio continuado y persistente de cierta actitud y predisposición inteligentemente seleccionada y sostenida en nuestra conciencia, se va inevitablemente integrando en el subconsciente volviéndose con el tiempo una PRAXIA, es decir, una habilidad lo suficientemente integrada como para que se pueda manifestar en forma automática.
Un ejemplo de este tipo de PRAXIAS lo son las habilidades de por ejemplo escritura (manual), mecanografía (al tacto, sin mirar las letras del teclado), conducción de vehículos, entre tantas otras.
Son habilidades prácticas que con un ejercicio continuado se integran de tal modo a nuestro subconsciente que una vez aprendidas se vuelven automáticas, bastando sólo la voluntad para llevarlas a la práctica.
También suelen integrarse tan profundamente que no se pierden luego esas habilidades aún habiendo ausencia de práctica posterior.
Cualquier cualidad o habilidad puede ser cultivada e integrada de modo análogo para nuestro beneficio.
Es DECISIÓN INDIVIDUAL el usar estas maravillosas oportunidades que nos da la EL USO POSITIVO DE LA MENTE.
FILOSOFÍA PRÁCTICA por Federico Romero
El principio Activo sobre el Pasivo
Este concepto no resulta para nada sorprendente ya que es absolutamente lógico considerar que la actividad de cierta fuerza impere sobre un objeto en estado de inercia o de fuerza inferior.
A esto debemos agregar que dentro de las diferentes manifestaciones de las leyes naturales se puede observar que los fenómenos oscilan entre los polos negativo y positivo, pasando por infinidad de grados intermedios.
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Letras de un pensador hermético