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La Dama Blanca
y el Lobo Negro
del animal y el padre pensó que tampoco había tanta diferencia entre un lobo y un perro así que dejó que la niña se quedara con el cachorro.

Con el tiempo, casi no quedaban lobos, al menos no a la vista, cazados y diezmados por la ignorancia de los hombres.

La niña y el animal crecieron juntos y se hicieron inseparables, pero como era de suponer, el lobo sentía la llamada del bosque y se internaba largas horas allí, aunque cada tarde llegaba a la puerta de la joven para comer y pasear con ella.

Un joven de otro pueblo se enamoró de la muchacha sin que ella le correspondiera, pues amaba a otro.

Este joven, totalmente despechado mató con su escopeta al lobo y lo llevó hasta la puerta de la joven, ella con gran dolor y cariño enterró al animal en el bosque y cada tarde acudía a depositar una flor.

Una de esas tardes la siguió el despechado y furioso hombre,  y la golpeó hasta creerla muerta. Murió a los pocos días. Durante las noches de agonía se veía un lobo vagar por la aldea hasta que llegaba el alba y esperar sentado en la puerta de la muchacha.

Mientras la enterraban un lobo aullaba en la puerta del cementerio.

Todo el pueblo se preguntaba que había pasado con el lobo y la joven, ¿quien los había matado?, aunque se sospechaba de ese despechado hombre.

Una mañana apareció el cuerpo destrozado del hombre, y se dice, que previo al hallazgo un lobo aulló toda la noche.

Luego no se supo más nada del lobo.

Cuentan que en las noches de luna llena en los bosques un lobo negro y una dama vestida de blanco pasean hasta el amanecer.
Dibujo de Patrizia D'Ambrosio
En un lugar de Europa impreciso hace mucho tiempo había una tierra que era cuna de lobos, dueños y señores de montes y valles.

Dicen que en aquel entonces incluso invadían los pueblos al anochecer.

Los habitantes en su ignorancia, los cazaban aún cuando las tierras pertenecieran a los lobos y éstos no les hicieran nada.

Un hombre mató a una loba y recogió la cría, un cachorro de apenas dos meses, lo cargó en un morral y lo llevó a su casa con el propósito de sacrificarlo,  su  hija de 2  años  se  prendó
Dibujos y composición
de Patrizia D'Ambrosio