SEPARACION (escena para actuar) por Patrizia D’Ambrosio
Alejandra y Romina son dos hermanas. Alejandra es la mayor y está entrando al cuarto de la más chica.
Para el diálogo: Romina = Romi, Alejandra = Ale
Romi - ¿Se fue papá?
Ale - Sí
Romi - ¿Y?...
Ale - Nada, Romi, se van a divorciar.
Romi - ¿Y te parece nada?
Ale - Es una forma de decir.
Romi - No me gusta esto, odio a papá.
Ale - ¿Qué??? ¿Por qué???
Romi - Por lo que le hace a mamá, lo que nos hace a nosotras
Ale - Romi, papá no le hace nada a nadie. Mamá es la que no quiere irse con él.
Romi - ¿A donde?
Ale - A Buenos Aires, a tratar de salvar el negocio de allá.
Romi - Mamá tiene razón, ¿para qué vamos a ir si después no lo vemos en todo el día?
Ale - Es algo más complicado que eso, además mamá no es la santa que pensás.
Romi - Mamá se sacrificó por nosotros y por papá, en cuanto se casó quedo embarazada y tuvo que dejar de trabajar.
Ale - Romi, mamá lo hizo porque quiso. Vos sos chica no sabés ni la mitad de nada.
Romi - ¿Qué vas a decir? ¿Qué mamá engañó a papá?
Ale - No me gusta que hables así, ves mucha televisión vos. Ninguno de los dos engañó a nadie. Ya vas a saber que el amor se termina.
Romi - Yo sé nena, yo estuve enamorada y vos lo sabés.
Ale - Sí, pero cuando tenés la edad de papá y mamá y vivís tanto tiempo juntos es más difícil. Yo decidí irme con papá.
Romi - Que traidora sos, sos una cobarde, sabés que con papá vas a estar mejor y vas a tener libertad para hacer lo que quieras.
Ale - No es así, el hecho que papá no estuviera tanto tiempo con nosotros como estuvo mamá no lo hace un ogro, a nosotros nunca nos faltó nada.
Romi - Dirás a vos, lindo viajecito de 15 te hicieron y también te hicieron fiesta. Tuviste de todo.
Ale - Romi, basta, ya sé que ahora se vino una mala y no van a poder hacerte lo mismo. Pero siempre se te dio todo lo que quisiste, fiestas, salidas, matinés, pijamas party. Tuviste todos los juguetes, la compu, todo, hasta la cámara digital que nunca usaste. No seas mala.
Romi - Yo me quedo con mamá, ella sí me entiende.
Ale - Yo solo voy con papá porque lo veo muy solo, muy perdido.
Romi - No te hagas la grande Ale, ¿vos en que lo vas a ayudar?
Ale - No sé, cuando se fue, estaba llorando.
Romi - ¿Papá llorando?
Ale - Sí, sabés, no solo llora mamá. Yo lo oí unas cuantas veces, cuando él venía los sábados después de salir de la empresa y cada una de nosotras se suponía que no estaba porque siempre había una actividad, mamá con sus obras de caridad y vos y yo o en el cole o lo de alguna amiga o en lo que fuera.
Romi - Papá llorando…
Ale - Sí, por eso quiero estar con él, me parece justo.
Romi -¿Y él aceptará que vos vayas?
Ale - Creo que sí, le voy a decir que así me veo con mis amigas de allá. No quiero dejarlo solo.
Romi - ¿Ale, si se separan podemos hacer un pacto? Vos cuidás que papá no salga con nadie y yo lo mismo con mamá y después los juntamos.
Ale - No, Romi, ésta no es una película. Dejá que ellos hagan su camino separados, yo sé porque te lo digo.
Romi - ¿Por qué?
Ale - Ya no se quieren. No hay finales felices, esto recién comienza para ellos. Yo te propongo un trato y creo que va a ser lo mejor para todos: cuidá a mamá, yo cuido a papá y tratemos de vernos vos y yo. Ahora ellos son los que empiezan una vida nueva.
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