Tengo el honor de estar hoy aquí con ustedes en su comienzo en una de las mejores universidades del mundo. La verdad sea dicha, yo nunca me gradué. A decir verdad, esto es lo más cerca que jamás he estado de una graduación universitaria.
Hoy les quiero contar tres historias de mi vida. Nada especial. Sólo tres historias.
La primera historia versa sobre "conectar los puntos".
Dejé la Universidad de Reed tras los seis primeros meses, pero después seguí vagando por allí otros 18 meses, más o menos, antes de dejarlo del todo. Entonces, ¿por qué lo dejé?
Comenzó antes de que yo naciera.
Mi madre biológica era una estudiante joven y soltera, y decidió darme en adopción. Ella tenía muy claro que quienes me adoptaran tendrían que ser titulados universitarios, de modo que todo se preparó para que fuese adoptado al nacer por un abogado y su mujer.
Solo que cuando yo nací decidieron en el último momento que lo que de verdad querían era una niña. Así que mis padres, que estaban en lista de espera, recibieron una llamada a medianoche preguntando:
“Tenemos un niño no esperado; ¿lo quieren?”
“Por supuesto”, dijeron ellos.





Mi madre biológica se enteró de que mi madre no tenía titulación universitaria, y que mi padre ni siquiera había terminado el bachillerato, así que se negó a firmar los documentos de adopción. Sólo cedió, meses más tarde, cuando mis padres prometieron que algún día yo iría a la universidad.
Y 17 años más tarde fui a la universidad. Pero de forma descuidada elegí una universidad que era casi tan cara como Stanford, y todos los ahorros de mis padres, de clase trabajadora, los estaba gastando en mi matrícula.
Después de seis meses, no le veía propósito alguno. No tenía idea de qué quería hacer con mi vida, y menos aún de cómo la universidad me iba a ayudar a averiguarlo.
Y me estaba gastando todos los ahorros que mis padres habían guardado a lo largo de su vida. Así que decidí dejarlo, y confiar en que las cosas saldrían bien.
En su momento me dio miedo, pero en retrospectiva fue una de las mejores decisiones que nunca haya tomado.
En el momento en que lo dejé, ya no fui más a las clases obligatorias que no me interesaban y comencé a meterme en las que parecían interesantes. No era idílico. No tenía dormitorio, así que dormía en el suelo de las habitaciones de mis amigos, devolvía botellas de Coca Cola por los 5 céntimos el envase para conseguir dinero para comer, y caminaba más de 10 Km. los domingos por la noche para comer bien una vez por semana en el templo de los Hare Krishna.
Me encantaba.
Y muchas cosas con las que me fui topando al seguir mi curiosidad e intuición resultaron no tener precio más adelante.
Les daré un ejemplo.
En aquella época la Universidad de Reed ofrecía la que quizá fuese la mejor formación en caligrafía del país. En todas partes del campus, todos los pósteres, todas las etiquetas de todos los cajones, estaban bellamente caligrafiadas a mano.
Como ya no estaba matriculado y no tenía clases obligatorias, decidí atender al curso de caligrafía para aprender cómo se hacía.
Aprendí cosas sobre el serif y tipografías sans serif, sobre los espacios variables entre letras, sobre qué hace realmente grande a una gran tipografía.
Era sutilmente bello, histórica y artísticamente, de una forma que la ciencia no puede capturar, y lo encontré fascinante. Nada de esto tenía ni la más mínima esperanza de aplicación práctica en mi vida. Pero diez años más tarde, cuando estábamos diseñando el primer ordenador Macintosh, todo eso volvió a mí.
Y diseñamos el Mac con eso en su esencia. Fue el primer ordenador con tipografías bellas. Si nunca me hubiera dejado caer por aquél curso concreto en la universidad, el Mac jamás habría tenido múltiples tipografías, ni caracteres con espaciado proporcional. Y como Windows no hizo más que copiar el Mac, es probable que ningún ordenador personal los tuviera ahora. Si nunca hubiera decidido dejarlo, no habría entrado en esa clase de caligrafía y los ordenadores personales no tendrían la maravillosa tipografía que poseen.
Por supuesto, era imposible conectar los puntos mirando hacia el futuro cuando estaba en clase, pero fue muy, muy claro al mirar atrás diez años más tarde.
Lo diré otra vez: no puedes conectar los puntos hacia adelante, sólo puedes hacerlo hacia atrás. Así que tienen que confiar en que los puntos se conectarán alguna vez en el futuro. Tienes que confiar en algo, tu instinto, el destino, la vida, el karma, lo que sea.
Esta forma de actuar nunca me ha dejado tirado, y ha marcado la diferencia en mi vida.
Mi segunda historia es sobre el amor y la pérdida.
Tuve suerte - supe pronto en mi vida qué era lo que más deseaba hacer. Woz y yo creamos Apple en la cochera de mis padres cuando tenía 20 años. Trabajamos mucho, y en diez años Apple creció de ser sólo nosotros dos a ser una compañía valorada en 2 mil millones de dólares y 4.000 empleados.
Hacía justo un año que habíamos lanzado nuestra mejor creación - el Macintosh - un año antes, y hacía poco que había cumplido los 30.
Y me despidieron.
¿Cómo te pueden echar de la empresa que tú has creado?
Bueno, mientras Apple crecía contratamos a alguien que yo creía muy capacitado para llevar la compañía junto a mí, y durante el primer año, más o menos, las cosas fueron bien. Pero luego nuestra perspectiva del futuro comenzó a ser distinta y finalmente nos apartamos completamente. Cuando eso pasó, nuestra Junta Directiva se puso de su parte.
Así que a los 30 estaba fuera. Y de forma muy notoria.
Lo que había sido el centro de toda mi vida adulta se había ido y fue devastador.
Realmente no supe qué hacer durante algunos meses. Sentía que había dejado de lado a la anterior generación de emprendedores, que había “soltado el testigo” en el momento en que me lo pasaban. Me reuní con David Packard [de HP] y Bob Noyce [Intel], e intenté disculparme por haberlo fastidiado tanto. Fue un fracaso muy notorio, e incluso pensé en huir del valle [Silicon Valley].
Pero algo comenzó a abrirse paso en mí - aún amaba lo que hacía. El resultado de los acontecimientos en Apple no había cambiado eso ni un ápice. Había sido rechazado, pero aún estaba enamorado. Así que decidí comenzar de nuevo.
No lo vi así entonces, pero resultó ser que el que me echaran de Apple fue lo mejor que jamás me pudo haber pasado.
Había cambiado el peso del éxito por la ligereza de ser de nuevo un principiante, menos seguro de las cosas. Me liberó para entrar en uno de los periodos más creativos de mi vida. Durante los siguientes cinco años, creé una empresa llamada NeXT, otra llamada Pixar, y me enamoré de una mujer asombrosa que se convertiría después en mi esposa.
Pixar llegó a crear el primer largometraje animado por ordenador, Toy Story, y es ahora el estudio de animación más exitoso del mundo. En un notable giro de los acontecimientos, Apple compró NeXT, yo regresé a Apple y la tecnología que desarrollamos en NeXT es el corazón del actual renacimiento de Apple. Y Laurene y yo tenemos una maravillosa familia.
Estoy bastante seguro de que nada de esto habría ocurrido si no me hubieran echado de Apple. Creo que fue una medicina horrible, pero supongo que el paciente la necesitaba. A veces, la vida te da en la cabeza con un ladrillo. No pierdan la fe. Estoy convencido de que la única cosa que me mantuvo en marcha fue mi amor por lo que hacía. Tienen que encontrar qué es lo que aman. Y esto vale tanto para su trabajo como para sus amantes.
El trabajo va a llenar gran parte de vuestra vida, y la única forma de estar realmente satisfecho es hacer lo que consideren un trabajo genial. Y la única forma de tener un trabajo genial es amar lo que hacen. Si aún no lo han encontrado, sigan buscando.
No se conformen.
Como en todo lo que tiene que ver con el corazón, lo sabrán cuando lo hayan encontrado. Y como en todas las relaciones geniales, las cosas mejoran y mejoran según pasan los años. Así que sigan buscando hasta que lo encuentren.
No se conformen.
Mi tercera historia es sobre la muerte.
Cuando tenía 17 años, leí una cita que decía algo como: “Si vives cada día como si fuera el último, algún día tendrás razón”. Me marcó, y desde entonces, durante los últimos 33 años, cada mañana me he mirado en el espejo y me he preguntado: “Si hoy fuese el último día de mi vida, ¿querría hacer lo que voy a hacer hoy?” Y si la respuesta era “No” durante demasiados días seguidos, sabía que necesitaba cambiar algo.
Recordar que voy a morir pronto es la herramienta más importante que haya encontrado para ayudarme a tomar las grandes decisiones de mi vida.
Porque prácticamente todo, las expectativas de los demás, el orgullo, el miedo al ridículo o al fracaso se desvanece frente a la muerte, dejando sólo lo que es verdaderamente importante.
Recordar que vas a morir es la mejor forma que conozco de evitar la trampa de pensar que tienes algo que perder. Ya estás desnudo. No hay razón para no seguir tu corazón.
Hace casi un año me diagnosticaron cáncer.
Me hicieron un chequeo a las 7:30 de la mañana, y mostraba claramente un tumor en el páncreas. Ni siquiera sabía qué era el páncreas. Los médicos me dijeron que era prácticamente seguro un tipo de cáncer incurable y que mi esperanza de vida sería de tres a seis meses. Mi médico me aconsejó que me fuese a casa y dejara zanjados mis asuntos, forma médica de decir: prepárate a morir.
Significa intentar decirles a tus hijos en unos pocos meses lo que ibas a decirles en diez años. Significa asegurarte de que todo queda atado y bien atado, para que sea tan fácil como sea posible para tu familia. Significa decir adiós.
Viví todo un día con ese diagnóstico.
Luego, a última hora de la tarde, me hicieron una biopsia, metiéndome un endoscopio por la garganta, a través del estómago y el duodeno, pincharon el páncreas con una aguja para obtener algunas células del tumor. Yo estaba sedado, pero mi esposa, que estaba allí, me dijo que cuando vio las células al microscopio el médico comenzó a llorar porque resultó ser una forma muy rara de cáncer pancreático que se puede curar con cirugía.
Me operaron, y ahora estoy bien. Esto es lo más cerca que he estado de la muerte, y espero que sea lo más cerca que esté de ella durante algunas décadas más. Habiendo vivido esto, ahora les puedo decir esto con más certeza que cuando la muerte era un concepto útil, pero puramente intelectual:
Nadie quiere morir.
Ni siquiera la gente que quiere ir al cielo quiere morir para llegar allí. Y sin embargo la muerte es el destino que todos compartimos. Nadie ha escapado de ella. Y así tiene que ser, porque la Muerte es posiblemente el mejor invento de la Vida. Es el agente de cambio de la Vida. Retira lo viejo para hacer sitio a lo nuevo.
Ahora mismo lo nuevo son ustedes, pero dentro de no demasiado tiempo, de forma gradual, se irán convirtiendo en lo viejo, y serán apartados. Siento ser tan dramático, pero es bastante cierto. Su tiempo es limitado, así que no lo gasten viviendo la vida de otro.
No se dejen atrapar por el dogma que es vivir según los resultados del pensamiento de otros.
No dejen que el ruido de las opiniones de los demás ahogue su propia voz interior.
Y lo más importante, tengan el coraje de seguir a su corazón y su intuición.
De algún modo ellos ya saben lo que tú realmente quieres ser.
Todo lo demás es secundario.
Cuando era joven, había una publicación asombrosa llamada The Whole Earth Catalog [Catálogo de toda la Tierra], una de las biblias de mi generación. La creó un tipo llamado Stewart Brand (*2) no lejos de aquí, en Menlo Park y la trajo a la vida con su toque poético. Eran los últimos años 60, antes de los ordenadores personales y la autoedición, así que se hacía con máquinas de escribir, tijeras, y cámaras Polaroid. Era como Google con tapas de cartulina, 35 años de que llegara Google, era idealista, y rebosaba de herramientas claras y grandes conceptos. Stewart y su equipo sacaron varios números del The Whole Earth Catalog, y cuando llegó su momento, sacaron un último número.
Fue a mediados de los 70, y yo tenía la misma edad que ustedes hoy.
En la contraportada de su último número había una fotografía de una carretera por el campo a primera hora de la mañana, la clase de carretera en la que podrías encontrarte haciendo autostop si son aventureros. Bajo ella estaban las palabras:
“Sigue hambriento. Sigue alocado”.
Era su último mensaje de despedida. Sigue hambriento. Sigue alocado.
Y siempre he deseado eso para mí. Y ahora, cuando se gradúen para comenzar de nuevo, eso les deseo a ustedes.
Sigan hambrientos. Sigan alocados.
Muchísimas gracias a todos
(*1) Steve Paul Jobs
Extraído de: http://www.laflecha.net/perfiles/tecnologia/steve_jobs
La Flecha tu diario de ciencia y tecnología
Nació el 24 de febrero de 1955 en Los Altos, California. De pequeño (con menos de un año) fue adoptado por un electricista, Paul, también californiano, que junto a su esposa, Clara, le educaron lo mejor que supieron. De sus padres biológicos se sabe que su padre era egipcio y su madre americana. Al entrar al instituto, concretamente la escuela Homestead High School en Cupertino (California), conocería a Steve Wozniak, y pronto se convertirían en grandes amigos.
Empezó a trabajar en 1974 (a los 19 años) para Atari como programador de videojuegos (aunque por un breve periodo de tiempo), donde consiguió el dinero suficiente para embarcarse en un viaje a la India (siempre ha sido un apasionado del misticismo religioso y probablemente el viaje también estuvo motivado al tener conocimiento de que sus padres eran adoptivos y que en verdad era huérfano).
De vuelta a California pasa a integrar el elitista grupo de Homebrew Computer Club al que pertenecía Wozniak. Fue entonces cuando Wozniak y él se pusieron manos a la obra para fabricar un ordenador personal a petición de Jobs, ya que a este último no le entusiasmaba eso de crear gadgets (algo que a Woz entusiasmaba). Corría el año 1976 y ambos se encontraban estudiando en la Universidad de Berkeley. Después de presentar su invento en la Universidad y ver su éxito, comienzan a fabricar ordenadores a mano en el garaje de la casa de Jobs, después de vender algunas de sus posesiones más preciadas (Jobs vendió su Volkswagen y Wozniak su calculadora científica HP) con la intención de dedicarse a la venta de ordenadores personales. Nacía la Apple I y con ello el comienzo de un imperio “Apple Computers”.
El nombre de Apple no tiene otro significado para Jobs salvo que la manzana es su fruta favorita; aunque rondan informaciones en la red que afirman que Jobs eligió ese nombre para honrar un fantástico verano que pasó en Oregon en el que trabajó en la huerta.
El logotipo original de Apple era poco imaginativo, mostrando a alguien debajo de un manzano, pero al poco se les ocurrió presentar la manzana del arco iris, que ha permanecido como la marca mas conocida en la industria IT. Con el paso del tiempo, la manzanita evolucionó y se convirtió en un diseño mucho más moderno y de mejor estética.
Tras vender 25 unidades en una tienda de "Do it yourself", en la que consiguió que se los pagaran al contado, convirtió el garaje de la casa de sus padres (2066 Crist Drive de Los Altos, California) en la zona de montaje de ordenadores, y la sala de estar en la zona de embalaje y recepción. A lo largo de la última mitad de 1976, Wozniak ya estaba preparando una sorpresa: la Apple II, cuyas características principales se resumían en un diseño más elegante y una máquina totalmente ensamblada que apenas pesaba 5 kilogramos y medio. Así, Jobs lideraba una revolución de hardware reduciendo considerablemente el tamaño del ordenador a una pequeña caja. Lisa, fue el primer ordenador personal fabricado en serie por la compañía Apple con un interfaz gráfico para el usuario (GUI), que salió al mercado en mayo de 1977.
Al público le gustaba su diseño, su innovación y su fiabilidad. El crecimiento de la empresa fue tan rápido que en 1983 la Apple ya facturaba 2.000 millones de dólares, y como dato curioso Apple II se estuvo vendiendo en el mercado hasta el año 93, convirtiéndose en el ordenador más longevo de la historia. Además aparece por primera vez en la historia de los ordenadores la utilísima papelera.
Pocos personajes del mundo de la tecnología despiertan tanto interés como Steve Jobs. Se dice que Jobs tiene un poco de visionario, de tiburón de las finanzas, de artista y por supuesto un buen porcentaje de genio del marketing. Pero probablemente nada de todo esto habría ocurrido si no se hubiera producido el tándem Woz-Jobs. Wozniak era el experto en hardware y electrónica en general, y Jobs el experto en marketing, el que sabía cómo vender, cómo darle salida a las cosas. Un ingeniero y un visionario unidos por un objetivo común: revolucionar la informática moderna.
Pero todos los genios tienen sus excentricidades, y aunque es un tema sobre el que nunca se ha querido ahondar demasiado, el hecho de que Woz abandonara Apple en 1981 se debió al carácter de Jobs. Tirano insoportable y egoísta le llaman algunos. Encantador, motivador y excepcional, según otros. Siempre he creído que Jobs es un hombre obstinado, temperamental y perfeccionista nato. Y este tipo de personalidades son difíciles de llevar. Sea como fuere, los revolucionarios siempre han sido unos incomprendidos y como no podía ser de otra manera, Jobs ha creado más iras que buenos deseos.
Uno de los motivos que también impulsaron a Wozniak a dejar Apple fue el accidente de avión sufrido ese mismo año. Tras recuperarse de sus heridas, Wozniak vio que lo que deseaba hacer en ese momento era disfrutar de la vida, y vivir de lo que habían conseguido hasta esos momentos; probablemente el ver la muerte cara a cara le ayudó a cambiar su filosofía de vida en este sentido.
No tardaría mucho Jobs en buscarle un sustituto. En 1983 consiguió convencer al antiguo Presidente de Pepsi, John Sculley, para que se convirtiera en esa mitad que ahora le faltaba sin Woz nombrándolo Presidente de la compañía. Se comenta que Jobs convenció a Sculley con la siguiente pregunta: “¿Quieres pasarte el resto de tu vida vendiendo agua con azúcar o quieres cambiar el mundo?” La respuesta, ya la sabemos todos.
En 1984, Apple logró fama mundial gracias a un anuncio de su nuevo ordenador rodado por Ridley Scott llamado '1984', y que se emitió por primera vez en la final de la Superbowl, el acontecimiento más visto de EEUU. El escenario se resumía en varias personas vestidas de gris en un gran salón, quienes escuchaban con indiferencia a su líder, que aparecía proyectado en una pantalla gigante. De pronto, una mujer vestida con los colores del arco iris, hacía su aparición con un martillo y se lo arrojaba al líder rompiendo la pantalla, momento en el que los trabajadores eran liberados. Lo siguiente una pantalla negra y una frase en off que decía: "El próximo 24 de enero Apple introducirá su Macintosh, y comprenderá por qué 1984, no va a ser como 1984". El alma mater de este anuncio fue Steve Hayden, antiguo redactor publicitario de Chiat Day, quien trató de mostrar el siguiente mensaje: Poder para el pueblo.
Como curiosidad este mismo año se lanzaba una parodia del anuncio 1984 de Apple, también disponible en iFilm.
En diciembre de 1979 Jobs y su equipo visitaron el centro de investigación de Xerox donde tuvieron conocimiento de un prototipo que funcionaba con un entorno gráfico y un ratón. Esta visita le dio una idea revolucionaria; cogió a su equipo de ingenieros, se mudaron a un edificio que llamaron Siberia, colgaron una bandera pirata y se pusieron a trabajar 90 horas semanales en el ordenador que iba a cambiar para siempre la informática personal: el Macintosh. Era un ordenador sencillo, limpio, divertido. Tenía un sistema gráfico conocido como WYSIWYG (What You See is What You Get, lo que ves es lo que tienes) que permitía trabajar a través de iconos, algo impensable en esos momentos; mostraba un reloj cuando había que esperar y una bomba cuando el sistema se caía. La revolución. El Mac se convirtió en símbolo de la juventud, de rebeldía y de modernidad. Se puso de moda.
Pero las ilusiones puestas en Macintosh no se materializaron tal y como pensaban, más que nada porque no habían tenido en cuenta a la competencia y la importancia de la compatibilidad. Y es que en 1981 IBM saca también al mercado su primer ordenador personal o PC. Los clónicos de IBM con el sistema operativo de Microsoft en su interior (MS-DOS) comenzaron a venderse como rosquillas, ya que funcionaban como se suponía que debía funcionar un ordenador y no de la forma transgresora que presentaba Jobs. Y Apple jamás se recuperaría de esta crisis. Los Pcs compatibles coparían el 90% del mercado, mientras que Apple se tuvo que conformar con el 10% restante, teniendo que retirar además una desastrosa Apple III que salió técnicamente defectuosa. Se retiraron más de 14.000 máquinas y posteriormente lanzarían la Apple III Plus (1983) que tan solo estuvo en el mercado durante 4 meses. Su mejora, por tanto, llegó demasiado tarde y el público la rechazó.
Pero los problemas no dejaban de salpicar a Jobs. Las discusiones entre Sculley y Jobs se sucedían día sí día también, así que este solicitó el apoyo del Consejo de Administración quién le dio toda su confianza, y le permitió quitar responsabilidad de mando a Jobs, dejando Apple en mayo de 1985, quedándose la manzana sin su corazón, como comentaron algunos. Jobs tenía 31 años.
Creó la empresa NeXT Corporation en 1989 y le compró Pixar Animation Studios a Lucasfilm en 1986 (de la que posee un 64% de las acciones). Con Jobs a la cabeza, Pixar produjo las películas Toy Story (el primer largometraje generado completamente por ordenador) y Bichos. Ambas abrieron nuevos horizontes en el mundo de la animación. La película de Toy Story, producida a medias entre Pixar y Walt Disney, consiguió un Oscar y fue el mayor éxito de taquilla de 1995. Sin embargo Next no corrió tanta suerte. Sus planes pasaban por construir la siguiente generación de ordenadores personales para aplastar a Apple, pero esto nunca sucedió. Después de más de ocho años de lucha, y cerca de 250 millones de dólares invertidos, Jobs decide cerrar la división de hardware de Next en 1993.
En 1991 Steve se casó con Laurene Powell con la que tuvo 4 hijos.
En 1993 con una fuerte caída en la rentabilidad de Apple, Sculley, se vio obligado a renunciar, siendo reemplazado por Michael 'Diesel' Spindler que permaneció en Apple hasta 1996, época en la que Apple mantenía pérdidas de miles de millones de dólares y su cuota de mercado había bajado al 3-4%. La crisis continuaba.
Once años tardó Jobs en volver a Apple. Su vuelta se produjo el 16 de Septiembre de 1997 cuando todos daban por terminada la vida de la empresa. Su intención seguía siendo la misma: innovar constantemente el diseño y las prestaciones de los productos Apple. En mayo de 1998 Apple lanza la serie Powerbook G3. El iMac fue su siguiente movimiento (agosto de 1998), consiguiendo volver a despertar pasiones, resurgiendo como el Ave Fénix. El iMac fue un ordenador revolucionario, no sólo por sus cualidades técnicas, sino sobre todo por su innovador diseño. Diseño que trasladaría posteriormente a los ordenadores portátiles con el lanzamiento del iBook (septiembre de 1999).
El mercado profesional fue el siguiente objetivo de Apple. En septiembre de 1999 llegaron los primeros G4, ordenadores dedicados especialmente a los campos de diseño gráfico y multimedia. Su complemento en equipos portátiles fue el Titanium.
Con motivo de la MacWorld Expo de 2001 se produce el lanzamiento del Powerbook G4. En 2002 veríamos avances tales como el iMac de 17 pulgadas o el Power Mac G4 con procesador dual.
En 2003 se puso en marcha en internet una campaña para convencer a Jobs de que se presentara como candidato a Presidente de los Estados Unidos. La campaña no fracasó por falta de interés, ya que la web tuvo más de 10.000 visitas en 10 minutos, sino porque Jobs no estaba interesado en la propuesta. Dijo sentirse muy halagado por el apoyo, pero afirmó que no tenía tiempo para ello.
Apple, con Jobs a la cabeza, lidera actualmente la revolución de la música digital con su reproductor de música portátil iPod y la tienda online de música iTunes.
El verano de 2004 presentó su nuevo sistema operativo denominado Tiger, que llegará al mercado a mediados de 2005. Steve afirmó en la Conferencia de Desarrolladores que se celebró el pasado mes de junio en San Francisco, que Tiger permitiría 150 nuevas prestaciones y sería mucho más completo que el sistema operativo que Microsoft tiene previsto lanzar unos meses más tarde, Windows Longhorn.
Jobs ha pasado malos tragos en su vida. El último que conocemos fue cuando los médicos le detectaron (en 2004) un tumor cancerígeno en el páncreas. Jobs fue operador a finales de julio de 2004 en una operación sin complicaciones, y de la que volvió a la normalidad apenas un mes después. Aún le queda mucha guerra por delante a este gran personaje.
Curiosidades
Jobs llegó a vender un ordenador al rey Don Juan Carlos, después de unos minutos de conversación en una feria en San Francisco.
Menciones de Jobs en el cine: Piratas de Silicon Valley. Muestra la rivalidad entre Jobs-Gates.
Menciones de Jobs en la literatura: The Second Coming of Steve Jobs, un libro escrito por Alan Deutchsman que muestra a Jobs como un narcisista inseguro y tiránico.
Su obsesión por la estética es tal que incluso llegó a declarar en la revista Time que quería estar en la intersección de la ciencia con el arte.
Es vegetariano, tiene interés en los cultivos orgánicos y en el arte.
Conoció por primera vez a su hermana después de que los dos disfrutasen de un éxito considerable, Mona Simpson una famosa novelista autora de "Anywhere But Here" y "The Lost Father".
Jobs siempre apostó por una publicidad original pero también hubo fiascos en ella. Los personajes más insólitos protagonizaban los spots publicitarios: desde el jefe de la Reserva Federal, Allan Greenspan, hasta uno realizado con Hunter S. Thompson, que nunca llegó a emitirse debido al estado de embriaguez del mismo.
Actualmente ostenta el puesto nº 194 con 3 billones de dólares (datos de marzo 2005) en la lista de las personas más ricas del mundo de Forbes. Su competidor Bill Gates es este año el nº 1 con 46,5 billones de dólares (un poco menos que el año pasado que fueron 46,6 billones de dólares).
Con Pixar Studios, Jobs también ha producido películas tan taquilleras como Toy Story 2, Monster Inc, Buscando a Nemo, o la más reciente, Los Increíbles.
Jobs ha llegado a declarar que “la televisión es la tecnología más corrosiva que he conocido”.
Jobs fue candidato al Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica en 2004.
En 1989 fue nombrado “Empresario de la Década” en una revista. En reconocimiento a su pionero trabajo en el mundo de la tecnología fue galardonado con la Medalla Nacional de Tecnología en 1985 y obtuvo el Premio Jefferson al servicio público en 1987. En 2004 obtuvo el Premio al Visionario del Año en los premios Billboard de entretenimiento digital y Apple fue reconocida como Marca del Año.
(*2) Stewart Brand, extraído de http://es.wikipedia.org/wiki/Stewart_Brand
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Nació en Rockford, Illinois el 14 de diciembre de 1938, es autor, editor y creador del Whole Earth Catalog y CoEvolution Quarterly. Brand es más conocido por el Whole Earth Catalog, una antología de herramientas, textos e información de interés, ante todo, para los hippies. Este catálogo intentaba “catalizar la aparición de un mundo de poder privado” mediante la creación de tecnología fácil al alcance de aquellas personas ansiosas por crear comunidades sostenibles. Brand fundó una serie de organizaciones “de buenas intenciones”, entre las que se incluye la WELL, o or Whole Earth 'Lectronic Link (una de las primeras comunidades online); la Global Business Network (una empresa futurista de asesoramiento); y la Long Now Foundation (dedicada a apoyar las ideas a largo plazo). Es autor de diversos libros y artículos, que van desde los sicodélicos rituales de los nativos americanos hasta análisis de sistemas de “las construcciones de la época”. Actualmente él y su esposa viven en un remolcador en Sausalito, California.
Su padre pensaba que la escuela no estimularía la mente independiente y creativa de Stewart, de modo que fue enviado a la Phillips Exeter Academy. Después continuó estudiando biología en la universidad de Stanford y se graduó en 1960. Fue paracaidista y aprendió técnicas de infantería en la armada norteamericana. Más tarde declaró que sus experiencias en el ejército fomentaron sus aptitudes organizativas. En el año 1962, civil de nuevo, estudió diseño en el San Francisco Art Institute, fotografía en San Francisco State College, y fue participante de un estudio legítimo de la entonces permitida droga LSD, en Menlo Park. Brand ha vivido en California desde entonces. Mediante becas y numerosas visitas a reservas indias, el artista y biólogo Brand, se ha familiarizado con los nativos americanos del oeste. Los nativos americanos han seguido siendo de gran interés cultural para él, un interés que ha resurgido de diversos modos en los trabajos de Brand a lo largo de los años. A mediados de los años 60 desarrolló una asociación junto con el autor Ken Kesey y los Merry Pranksters, y produjo en San Francisco el Trips Festival, un esfuerzo pionero en reunir la música rock con las luces en el escenario. Tom Wolfe lo describe en el inicio de su novela, The Electric Kool-Aid Acid Test. En 1966 Brand inició una sonada campaña para que la Nasa hiciera pública la entonces desconocida imagen de la Tierra entera desde un satélite, tal y como se ve desde el espacio. Creía que la imagen de nuestro planeta podría ser un símbolo realmente importante. En una entrevista en 2003 Brand explicó que la imagen “daba la impresión de que la Tierra es un isla rodeada por un enorme espacio inhóspito. Y es tan gráfico, ese icono con un poquito de azul, blanco, verde y marrón entre un vacío negro tan monótono”. Durante su campaña por la fotografía de la Tierra Brand conoció a Richard Buckminster Fuller, quien se ofreció para ayudarle en sus proyectos.
A finales de 1968 Bran ayudó al ingeniero eléctrico Douglas Engelbart en The Mother of All Demos, una famosa presentación de tecnologías revolucionarias para los ordenadores (incluyendo el ratón) para la Fall Joint Computer Conference de San Francisco. Brand pensaba que dado el conocimiento necesario, la información, y los medios, los seres humanos podrían reorganizar el mundo que ellos mismos habían creado (y que estaban creando) en algo sostenible desde el punto de vista social y ambiental. El hecho de que tuviera obreros, diseñadores e ingenieros como amigos influyó seguramente en su razonamiento. En 1968, usando la composición tipográfica y las herramientas del diseño de página más básicas, él y su equipo crearon la primera edición, el número uno del Whole Earth Catalog. Este primer gran Catálogo y sus sucesores a finales de los 70, consideraban que un gran número de cosas eran “herramientas” útiles: los libros, mapas, herramientas de jardín, la ropa especializada, las herramientas de carpintería , albañilería y silvicultura, el equipamiento para soldar, los primeros sintetizadores y los ordenadores personales; la lista era amplia y casi interminable. Brand invitaba a los expertos en campos específicos a hacer “estudios” de los mejores de estos artículos, como si estuvieran escribiendo una carta a algún amigo. La información hacía saber, además, dónde se podían localizar o comprar estos artículos. La publicación del catálogo coincidía con la gran ola de experimentalismo, con la ruptura de lo convencional y con la actitud del “hazlo tú mismo” asociada a la contracultura.
La influencia de estos catálogos Whole Earth se expandió en el movimiento rural “back-to-the-land” (retorno a la tierra) de los años 70 y los movimientos comunitarios de muchas ciudades de los EEUU, Canadá y de otros lugares más lejanos. Una edición de 1972 vendió 1,5 millones de copias y en los EEUU ganó el prestigioso National Book Award. Mucha gente aprendió por primera vez a través del catálogo que la producción de energías renovables era posible (por ejemplo la solar; la eólica, la hidráulica, la geotérmica)
Con el fin de continuar con este trabajo y con el publicar artículos completos acerca de temas específicos sobre ciencias naturales e inventos, sobre numerosas áreas de las artes y las ciencias sociales, y sobre los asuntos contemporáneo en general, Brand fundó la CoEvolution Quarterly en 1974, orientada en primer lugar a personas cultas e inteligentes pero no profesionales. Brand no reveló su opinión ni la razón de su esperanza de mejor forma más que cuando publicó ,en CoEvolution Quarterly #4, una transcripción de una charla del historiador tecnológico Lewis Mumford The Next Transformation of Man, (“La próxima transformación del hombre”), que contenía la frase: “El hombre tiene todavía en su interior recursos suficientes como para cambiar la dirección de la civilización moderna, por lo que no debemos pues considerar al hombre como la víctima pasiva de su irreversible desarrollo tecnológico. "
El Contenido de las publicaciones trimestrales a menudo se desviaba por los arriesgados bordes del futurismo, o por los atrevidos caminos de la vida moderna. Además de dar cabida a escritores desconocidos con cosas importantes que decir, Brand publicaba artículos de numerosos autores y pensadores respetados, como por ejemplo a Lewis Mumford, Howard T. Odum, Witold Rybczynski, Karl Hess, Cristóbal Swan, Orville Schell, Ivan Illich, Wendell Baya, Ursula K. Guin,
Gregorio Bateson, Amory Lovins, Hazel Henderson, Gary Snyder, Lynn Margulis, Eric Drexler, Gerardo K. O'Neill, Peter Calthorpe, Sim Van der Ryn, Paul Hawken, John Todd, J. Baldwin, Kevin Kelly (futuro redactor de la revista Wired), y Prados Donella. En años posteriores, Brand Marque fue autor y editor de una serie de libros sobre temas tan diversos como la Enseñanza de los medios de comunicación basados en computadoras, la historia de edificios, e ideas sobre colonias espaciales.
En 1977-79, Brand sirvió como “consejero especial” en la administración del Gobernador de California Jerry Brown. EN 1985, Brand y Larry Brilliant fundaron La WELL, ("Whole Earth 'Lectronic Link) una amplia comunidad prototípica online para participantes inteligentes e informados en el mundo entero.
La Computer Press Association le otorgó a la WEEL el premio a la mejor publicación en línea en el año 1990.
En 1986, Brand visitó como científico el Laboratorio de Medios de comunicación del MIT(Instituto Tecnológico de Massachusetts) Poco después, ascendió al puesto de organizador de conferencias privada para corporaciones tales como Royal Dutch/Shell, Volvo, and AT&T. En 1988, él se hizo co-fundador de la Global Business Network que explora el futuro global y las estrategias del mercado que se basan en los tipos de valores y la información la que Brand siempre encontró vital. GBN ha tomado el mando en la evolución y el uso de planes y herramientas estratégicas. En otros ámbitos, Brand ha seguido al Santa Fe Institute (fundado en 1984), una organización que se dedicó " a la formación de una comunidad científica de investigación multidisciplinaria que persigue la ciencia fronteriza. " Él ha seguido promoviendo también la preservación de las extensiones de la naturaleza salvaje.
El célebre discurso de Steve Jobs(*1)
en la Universidad de Stanford