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Pájaro de Sol de Wilbur Smith.
Vuela por mi Pájaro de Sol, Ruge por mi León de Opet
Un clásico libro BestSeller, lo leí varias veces y es de esos libros que siempre le encontras “sabor”.
Se centra en la experiencia mística de Benjamin Kazin, un arqueólogo con giba, fuertes extremidades y políglota con su antagonista Timothy Mageba.
Las historias que se cuentan están distanciadas sus épocas de vida entre los años setenta del siglo XX y 2000 años atrás. Esto se da en historias paralelas.
Como personajes en el tiempo de Benjamín encontramos a su amigo Louren Sturvesant un millonario financista, aventurero y buscador de tesoros. Alto, atlético, musculoso y atractivo.
Enfrentados por una misteriosa civilización perdida africana con sus tesoros, y el otro es la ayudante de Benjamin, Sally Benator, de gran belleza.
EL relato es una novela histórica, una ficción bien llevada, con pasión y hechos y acciones con continuos flash back ambientativos en ese mundo histórico. No hay cuarta pared, estamos en el relato, participamos de los hechos como en un sueño bien vívido.
Allí el ingenio de Smith.
Personajes marcados, no afectados ni estereotipados,
belleza y fealdad
amistad y el amor
la violencia y el odio
Louren y Benjamin,
Las estepas africanas y la Royal Geographic Society,
Hay coherencia interna porque Smith lo nutre de líneas generales que cruzan todo libro, que repercuten en las acciones de los personajes y sus relaciones.
Si queremos hilar fino, las acciones de un esclavo, un ex rey, al libertarse lo llevan a querer destruir una civilización, lo que se compara con otras acciones históricas que se dieron con todos los hombres, en todos los tiempos, lugares y circunstancias.
Quienes se muestran como supervivientes a esta destrucción son los bosquimanos, tribu descripta en forma casi de parodia, seres de pequeña estatura y desarrollado trasero, que aunque cazados por unos y por otros, y al mismo tiempo duros defensores de su vida, sobreviven intentando compartir sus conocimientos y conocer un poco más con esa curiosidad casi de niños.
Quizá las víctimas solo se salvan por esa inocencia, lejos de codicias, odios y rencores.
Wilbur Smith es africano, su historia es sencilla y tiene base para describir esos paisajes idílicos, avasallados por el hombre, poblados de elefantes libres y del león negro enorme de la estepa, con atardeceres pintados con arte expresionista. Fluye la historia y nos lleva a un final con dolor al contemplar la naturaleza destructiva del hombre y la belleza de lo natural.

