Nadie sabía, que ese músico, era precisamente Joshua Bell, uno de los mejores violinistas del mundo, ejecutando sin parar las piezas musicales más consagradas de la historia, con un instrumento muy especial, un violín Stradivarius, estimado en un valor de más de 3 millones de dólares.
Unos días antes, Bell, había tocado en La Sinfónica de Boston, con entradas de hasta 1000 dólares.
Esta experiencia que ha sido grabada en vídeo, muestra a hombres y
mujeres que caminan muy rápido, cada uno haciendo una cosa, pero todos indiferentes al sonido músico.
La iniciativa fue realizada por el Diario The Washington Post, con la
finalidad de lanzar un debate sobre el valor del arte, y de su contexto.
¿Será que solo damos valor al arte dentro de ciertos círculos, en determinadas circunstancias y cuando la sociedad nos hace valorarlas?
http://www.youtube.com/watch?v=hnOPu0_YWhw
Aquella podría ser una mañana más como otra cualquiera
Un sujeto entra en la estación de Metro, de Washington, vestido de pantalón vaquero y con una camiseta barata. Se sitúa cerca de la entrada.
Desenfunda un violín de la caja y comienza a tocar con entusiasmo para toda la gente que pasa por allí, a la mañana en una hora pico.
Durante los 45 minutos que estuvo tocando el violín, fue prácticamente
ignorado por todos.