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Por Orlando Eijo     http://www.EscuelaDeAdiestradores.com
Perros de ayuda para lectura
Ya hemos hablado muchas veces a cerca del tema de la influencia de los perros en nuestra tensión social. Recordemos un poco el tema.

Durante nuestra evolución, los humanos extendimos la sexualidad a todo el año, y con ello tuvimos que eliminar el aseo social, que es la conducta que muchos animales gregarios usan como suavizadoras de las tensiones sociales. En nuestros primos los monos, observamos ese aseo social de manera constante, y lo llamamos vulgarmente despiojarse. Esta conducta social desaparece por los breves periodos de celo, pero en nuestro caso, con una época de celo permanente, desaparecieron para siempre. De ahí que redireccionemos ese aseo social, tocándonos nuestro propio cabello cuando conversamos con alguien, creando una especialidad de aseadores sociales profesionales, tales como peluqueros, masajistas, etc. que tienen los permisos para realizar las prácticas del despioje.

Otros redireccionamientos son el tocar tapizados mullidos mientras hablamos, o abrigos de pieles, etc.

Y finalmente, el mejor canalizador del redireccionamiento del aseo social, es el perro.

Cuando dos personas algo tímidas pasean a sus perros y se encuentran en un diálogo, lo primero que hacen es tocar a sus perros para redireccionar el aseo social primate y así suavizar sus tensiones sociales. En los Estados Unidos es muy común que las personas tímidas encuentren pareja en ocasiones de sacar de paseo a sus perros, algo que Walt Disney refleja en su película La Noche de las Narices Frías, más recientemente 101 dálmatas.

Este es uno de los principales factores del poder de relajación que tienen los perros sobre las personas, aunque hay más. Lo cierto es que se ha comprobado en la Universidad de Filadelfia que una persona, siendo monitoreada por un médico, presenta signos vitales equis en estado de reposo, al entablar una amable conversación con el médico estos signos se incrementan, y al hacer ingresar a su perro en al sala, los signos bajan por debajo d e los valores iniciales de reposo.

Sabemos que quienes tartamudean lo hacen en menor medida cuando tienen cerca a su perro, y no lo hacen en absoluto si le hablan al perro.
Ahora bien, cuando un niño presenta dificultades para iniciarse en la lectura, generalmente está influenciado por una tensión social que no le permite relajarse frente a su maestro y compañeros. Esto no solo retrasa su aprendizaje, sino que crea una imagen negativa y tensa del acto de leer, lo cual hará que en el futuro no se convierta en un asiduo lector al no disfrutar de la lectura.

¿Y que sucede si en lugar de leerle a su maestro y compañeros, el niño le lee a un perro? Así como quienes tartamudean no lo hacen si le hablan al perro, de la misma manera se relaja el niño cuando es el perro quien le pide que le lea un cuento en lugar del maestro. En los Estados Unidos se ha empezado a utilizar una especialidad del adiestramiento canino para este fin. Se trata de perros adiestrados para fijar la mirada en el cuento y permanecer así atentos mientras el niño lee, y en cuanto deja de hacerlo, el perro se pone ansioso, ladra o toca con la pata el libro, como pidiendo al niño que continúe con la historia. En estos talleres de lectura, los niños se entusiasman por leer el cuento al perro, generalmente las primeras historias tratan sobre personajes perros y perritos, de modo que el niño siente que el perro realmente está compenetrado en la narración.
En el video adjunto a esta nota podemos ver una cachorra de 65 días iniciándose en esta especialidad, en la oportunidad trabajada por mi hija Ayelén. Dentro de un par de meses esta cachorra y una hermana suya que también está preparándose, comenzarán a recorrer escuelas realizando talleres, y seguramente serán donadas a dos establecimientos educativos a través de un concurso de televisión.
En el área de alumnos de cursos certificados, podrán encontrar en breve el desarrollo de esta especialidad en videos e instructivos más detallados, como para que puedan conocer mejor la misma, y ¿por qué no? adiestrar algún ejemplar.
Te mando un abrazo
Por Orlando Eijo     http://www.EscuelaDeAdiestradores.com