PLANTAS DE PODER -
DE LAS PLANTAS DE PODER antes citadas, bajo la utilización o dirección de un Chamán sus poderes curativos son suficientes para sanar psíquica y corporal al hombre.
Un factor fundamental es el tipo de Psicoterapia utilizada por el Chamán, esta consiste en la penetración del Chamán al inconsciente del paciente y la interpretación de las imágenes, visiones, símbolos aparecidos durante los rituales sanatorios.
Son los símbolos los que evidencian la causa de la enfermedad.
Aquí juega un factor importante “El segundo sistema de señales”; el lenguaje y el grado de religiosidad o espiritualidad de los pacientes; para poder entender el valor místico de estos tratamientos:
Investigadores sobre el chamanismo y la utilización de las plantas de poder no han podido comprender el valor real de la medicina indígena, el valor que tiene para los pueblos.
Estos experimentan sensaciones subjetivas producidas por estas plantas, que son definitivas para su comprensión empírica, y tienen mucho que ver con su cosmovisión, cultura, sociedad y costumbres.
Esta confrontación directa con lo sobrenatural y su respectiva comprobación de la realidad religiosa, es una costumbre muy antigua y difundida entre los hombres.
En muchas culturas se utiliza el Ayuno, la Flagelación, la auto tortura, la privación de los sentidos, ejercicios respiratorios, meditación, las danzas y tambores rituales para obtener efectos de éxtasis, trances profundos y estados especiales de la conciencia.
Sin embargo con la utilización de los psicocatalizadores o plantas de poder de la conciencia es más fácil y rápido conseguir la experiencia, en la que se ponen en contacto con lo sobrenatural, mediante un estado de TRANCE y de esa manera ser capaz de hacer el bien o el mal.
Las plantas de poder han sido utilizadas en casi todas las practicas chamánicas e incluso en la mayoría de culturas, en muchos casos se ha pasado por alto las plantas y su uso.
Afortunadamente esta práctica ha llegado hasta nuestros día, así se facilita su entendimiento.
El Chamán utiliza la planta de poder, como un mediador químico espiritual y el lenguaje para expresar el estado psíquico no articulado por el paciente y toma la dirección de la descarga psíquica del paciente y de su reorganización en una dirección favorable del proceso al que esta sujeto el paciente.
Las plantas de poder son catalizadores de la conciencia, no son las propiedades farmacológicas las que curan, sino la fuerza mística que provocan estas plantas mágicas en la mente del médico tratante.
A través de la mente mística se logra alcanzar el poder diagnóstico y la curación del cuerpo y psique del enfermo.
La propiedad que tienen estas plantas y el poder del Chamán de movilizar el medico interior que encierra cada persona dentro de sí, son decisivas para la curación y mejora del paciente.
El sabio médico o Chamán utiliza las yerbas sagradas, pero no son las yerbas las que curan, sino la divinidad en ellas inmersa, para eso es necesario un complicado ritual, tanto en su preparación y en su uso.
De no llevarse a efecto el ritual, resulta ineficaz el empleo de las plantas.
Muchas veces resulta incomprensible este tipo de medicina, muchos creen que esta medicina es utilizada por analfabetos, es decir médicos no formados en universidades, personas forjadas a si mismas por su práctica y dedicación diaria.
Estos médicos indígenas no son analfabetos sino AGRAFOS, como fueron los poetas que compusieron los himnos védicos, la Odisea, La Iliaca, etc.
Se puede considerar casi intacta la MEMORIA de las personas AGRAFAS, sus conocimientos pertenecen a la HISTORIA, PROTOHISTORIA, no tiene fuentes documentales, sino son trasmitidas oralmente.
Los Chamanes utilizan las Plantas de Poder para llegar al EXTASIS CHAMANICO, que no es un estado alucinatorio, sino intuitivo, lo que buscan tiene relación con la ética, moral y la realidad, el éxtasis chamánico es un estado especial de la conciencia que le permite al Chamán el tratamiento eficaz y le señala el verdadero camino a seguir.
No es un engaño como cuando uno ingiere drogas sintéticas como el LSD o el DMT, donde el mundo alcanzado durante el Trip es fantástico en su totalidad y no se constituye en una salida a la problemática humana, tampoco es una manera de buscar la vinculación moral ética con la sociedad, sino al contrario, pasa hacer una individualización, una práctica egoísta, una marginación social.
Para el Chamán es más importante la palabra y las visiones que tienen tanta realidad como las realidades que expresan.
Durante el ritual chamánico empiezan hablar y siguen hablando durante toda la sesión chamánica, con el lenguaje extático, por eso se llama a estas trascendentales experiencias de luz, visión y lenguaje.
Llamar a las visiones alucinaciones es negar que son revelaciones de la realidad.
El estado de TRANCE o éxtasis se parece al sueño o una entumación autónoma, desde el punto de vista fisiológico se parece al estado de vigilia.
Los Chamanes no son pasivos, utilizan el lenguaje, son creadores, transformadores, trabajadores.
Los Chamanes se expresan enérgicamente mediante el lenguaje, son creadores dedicados a la obra de un descubrimiento lógico y existencial.
En el futuro para alcanzar el EXTASIS CHAMANICO o los estados especiales de la conciencia, se logrará a través de la utilización de drogas sintéticas o químicas, sin embargo estas rebasaran la enajenación e individualización y se convertirán en vehículos químicos del crecimiento espiritual.
Facilitaran la apertura de la conciencia y se convertirán en instrumentos que posibiliten la elaboración de un atlas del inconsciente.
En el futuro se romperán las normas morales y éticas, el consumo de las drogas se darán bajo el principio del derecho a tener un mundo visionario individual.
Artículo por Walter Trujillo, Psicólogo y Periodista Digital
Los caminos del Chamán
Capítulo III: Aspectos botánicos y Antropológicos de las Plantas de Poder