Página 07
Si dañas, me dañas - Cuento hindú

Parvati es una de las diosas más amorosa, benevolente y misericordiosa del panteón hindú.

Es la consorte de Shiva y se manifiesta como extraordinariamente compasiva.

Cierto día, uno de sus hijos, Kartikeya, hirió a una gata con sus uñas.

De regreso a casa, corrió hasta su madre para darle un beso.

Pero al aproximarse al bello rostro de la diosa, se dio cuenta de que ésta tenía un arañazo en la mejilla.

- Madre -dijo Kartikeya-, hay una herida en tu mejilla. ¿Qué te ha sucedido?

Con sus ojos de noche inmensa y profunda, la amorosa diosa miró a su querido hijo.

Era su voz melancólica y dulce cuando explicó:
- Se trata de un arañazo hecho con tus uñas.

- Pero, madre -se apresuró a decir el joven-, yo jamás osaría dañarte en lo más mínimo. No hay ser al que yo ame tanto como a ti, querida madre.

Una refrescante sonrisa de aurora se dibujó en los labios de la diosa.

- Hijo mío -dijo-, ¿acaso has olvidado que esta mañana arañaste a una gata?

- Así fue, madre - repuso Kartikeya.

- Pues, hijo mío, ¿es que no sabes ya que nada existe en este mundo excepto yo? ¿No soy yo misma la creación entera? Al arañar a esa gata, me estabas arañando a mí misma.


El Maestro dice: Al herir, te hieres. A quienquiera que dañes, te dañas a ti mismo.

Foto Patrizia D'Ambrosio Gata de Zoo Villa Dolores
Foto Patrizia D'Ambrosio Gata de Zoo Villa Dolores