Página 06
Fábula:
El ladrón y el Perro de Esopo
Una noche oscura, un ladrón se acercó a una casa con la intención de robar.
Para que el Perro que la guardaba no le atacase, le tiró a través de la reja un suculento trozo de carne.
El Perro atrapó de un salto la comida, la dejó en el suelo y, mirando fijamente al ladrón, le advirtió:
- Cuando te vi pensé que tenías malas intenciones; ahora que me has sobornado no me cabe duda de que vienes a robar.
Y dicho esto, se puso a ladrar fuerte para despertar a los amos.
Nunca confíes en quien intenta comprarte.