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Precursores de los derechos de los animales:
          Esc. Olga Baldomir 12/11/1917 - 21/06/2003

No tuvo una vida nada fácil, de su matrimonio y por su boca supe que no tuvo una buena vida con su esposo.

Su profesión sirvió para que más de alguna amistad le pidiera un favorcito, sin pagarle los honorarios, la organización sin fines de lucro que ella misma fundó, ADEA, la Asociación de Defensores de Animales.

Durante muchos años junto con la Asociación San Francisco de Asís fueron las únicas que bregaron por la ayuda y asistencia a los más desposeídos, a los amigos del hombre, perros y gatos (porque no). Luego ésta última fue desacreditada, hasta llegar al actual “El Refugio” en el que los valores proteccionistas fueron rescatados.

Dedicada a su obra, se empezó a conocer masivamente en programas de TV de los años ’70, como Domingos Continuados de Cristina Morán.

Una de las historias que más me marcó fue un perrito descaderado al cual se le había construido uno de esos carritos para movilizarse.

Como la conozco

Allá por 1983, se me pierde una perrita, Bonnie, en Montevideo y comienzo a recorrer todas las zonas aledañas al lugar plantando carteles, entonces, no existía la oportunidad masiva de envíar correos electrónicos. Escribo a mano unos carteles (no recuerdo si efectué fotocopias), ofreciendo una recompensa a quien la hallara.

Es entonces que la llamo, al día siguiente tenía el paradero del animal, por ella me entero que la barbilla casi pura no se había perdido, estaba sentada en el escalón de casa cuando un joven pensó en la oportunidad de negociar con ella y la subió a un taxi, llevándola a un asentamiento o llamado “Cantegril” cercano a la zona del hospital Pasteur. Uno a los que acudía la Esc. para castrar y ayudar a la gente a mantener sanos a sus animales.

Al constatar que no conseguiría obtener un peso por ella, la quiso asesinar, enterándose justo un matrimonio amigo quien informó a la Esc. Sin saber de mi existencia, dado que ellos mismos no deseaban quedarse con ella.

La perrita en realidad no era mía, sino de una hermana, ella vivía entonces en la casa de nuestra familia en el Cordón, yo vivía en Salinas. La perrita casi no me conocía.

Cuando me llama la Esc. Baldomir para informarme del hallazgo me aclara que no desea la recompensa, si acaso que se la entregue al matrimonio que la tiene. Se ofrece a acompañarme, me da una dirección en la que nos encontraremos.

El lugar de la cita es una casa preparada para castraciones, cuando llego y me presentan personalmente con Olga, está tomando por las patitas traseras a una perra a punto de ser operada con tranquilizante y anestesia ya suministradas, maldiciendo porque avisó que debía estar en ayunas, la perra devuelve el contenido del estomago y se recupera.

Después de asistir en todo al veterinario, de hablar con todas las personas que llevaron a sus perras, pasó allí casi toda la mañana, a continuación debe ir a una casa cercana a atender una denuncia, parece que han estado eliminándoles las mascotas a golpes de piedra, un perro, un gato y un conejo.

De allí vamos a la casa de una señora mayor llena de animales, le lleva comida y medicamentos contra la sarna, y desparasitante,  me comenta que ella le dijo que no recoja más animales del barrio, porque no puede ni mantenerlos.

Finalmente, sí llegamos a la casa del matrimonio que tiene a Bonnie, la perra está atada y ni bien me ve a lo lejos, hace todo un “bailecito” de alegría, Olga se vuelve hacia mí y dice que es la segunda vez en su vida que ve tanta alegría y energía en un reencuentro, que el recuerdo más marcado que se le viene a la mente, es el de una viejecita ciega en un asilo de ancianos, a la que le llevaron su perrito. Entiendo que le permitieron quedárselo, por las dudas no pregunto más, pero me aclara que el animal está cuidado, no pregunto si con ella o no.

Entrego el dinero de la recompensa a la pareja.

De allí surgió una amistad, la amistad que ella brindaba, mezcla de quejas porque la gente esperaba que ella le solucionara todo en cuanto a los animales, llamándola para que retirara animales que entraban a zaguanes, o que encontraban accidentados, porque “Usted esta para esto” y ella solía contestar “no estoy para esto, hago esto porque quiero”.

Me contaba de una señora en silla de ruedas que permanentemente la denunciaba en la Intendencia por la cantidad de perros, que no podía recibir gatos porque algunos perros se los mataban, supe de su cambio de dirección del refugio por una sucesión que le dejó una propiedad, que su sobrino la ayudaba y por otro lado que en el nuevo refugio algunas personas a veces le ataban un perro en la ventana.

Ella trajo al país, al menos eso me dijo, un sistema de castración rápido, el que no se enseñaba en la Facultad de Veterinaria y en el que adiestraba a los veterinarios que trabajaban con ella. Estos castraban por el mínimo, creo que un viático para trasladarse, no sé alguno que otro se fue espantado quizás por su mal humor, quizás porque ella intuyó que alguno no obró del todo bien. Con buena fe. Eso solo lo sabrán ellos.

Me hablaba que una campaña de castración masiva, como la que se había desarrollado en Cuba haría mucho bien a la situación del animal en la calle, fuera abandonado o con dueño, suelto en la vía pública por la falta de responsabilidad de los dueños.

Como mi madre, al decir mío, era Santa Clara, aquella Santa que acompañaba en la cruzada a San Francisco de Asís. Mi madre ayudaba tanto a animales como a personas, en eso seguía un pensamiento de mi abuela que decía que al ayudar a  alguien, así te estén timando: “Más vale pasar por boba que ser mala”.

Bueno, a nosotros nos dejan animales y a mis 18 años me decían vieja loca, que me faltaba un hombre, que me comía a los gatos, que hacían cosas inconfesables con mis perros (de hecho tenía mayoría de perras, si verdaderamente fuera una pervertida no me servirían de mucho), simplemente la perversión estaba en sus mentes, gente no podía entender que solo estábamos solucionándole un problema a la sociedad, su propio problema y que aunque no fuéramos las personas más amorosas del mundo respetábamos a los animales, a sus sentimientos.

Trabajo conjunto con la Olga en Salinas

Empezamos a ver la posibilidad de la castración, al principio la vi como una solución, luego empecé a pensar que no éramos Dios para ocuparnos de  la fertilidad de otros seres, más porque en la feria de Salinas, cuando hacía la difusión de las castraciones y pegaba carteles, me dijo: “A los animales hay que dejarlos hacer su vida”, así que tuve mi problema ético, como con el tema del aborto en los humanos.

Finalmente primó la idea de Olga Baldomir en pro de las castraciones por las que se enfrentó contra los energúmenos del poder. Muchos sostenemos que en un país donde hay irresponsabilidad en la tenencia de animales, la castración es el mejor método.

Fue entonces que gracias a Olga, comenzamos una cruzada en toda Salinas, se realizaron cientos de castraciones, la gente nos preguntaba cuánto ganábamos con eso, de hecho ellos pagaban algo de la anestesia y el hilo, una décima parte o menos que lo que pagarían en una veterinaria y cuando no podían no lo hacían, mi madre cubría los gastos de pasajes y de un almuerzo de Olga y el Veterinario en casa. Y si no pagaban por el hilo y anestesia, lo hacía mi madre.

Una vez conseguimos que se hicieran en un salón de la Intendencia Municipal de canelones en Salinas y se realizó un boicot, no fue nadie y además una persona conocida presentó un reclamo en las oficinas.

A veces se anotaban cantidad de animales y luego fuera por lluvia o por días soleado no se aparecía nadie. Ese día Olga estaba muy contracturada pero vino igualmente.

Olga siempre estaba dispuesta. Traía papeles para levantar firmas por todo, en eso también fue precursora: contra "A farra do Boi”, en Brasil, un pobre bovino que pasaba mil torturas y luego era  su carne consumida, como me decía ella llena de toxinas por la muerte a la que era sometido.

En ese entonces, había dejado de consumir carne, luego le detectaron anemia y el médico le ordenó volver a comerla, claro, en ese entonces el vegetarianismo en el Uruguay, era como algo muy raro, de hecho yo no lo era en aquel entonces y ahora lo soy.

Alejamiento

Después, y al cabo de los años dejamos de organizar las castraciones, hubo una oleada de perros envenenados, mi madre (yo me había casado y vivía en Montevideo) era muy acosada por unos vecinos pacientes siquiátricas, nos envenenaron (al igual que en el resto de Salinas) 4 perritas. Nos rompieron a chumbazos una vez todas las ventanas y una vez arreglado los vidrios, lo hicieron nuevamente a pedradas.

Cada dos o tres días realizaban una queja firmada por un diferente integrante de la familia (eran 4 familias viviendo juntas), la policía de la Seccional Policial 22ª de Salinas, nos trataba muy mal. Éramos la burla por tener demasiados animales. Esto resumido, si le hacíamos una demanda por acoso, como los judiciales estaban en paro, no podía ser por es vía lo debíamos realizar a través de la seccional con careos, y esa gente era muy peligrosa, decían incluso que mi madre los quería asesinar. Un día matarían a mi madre, la arrastrarían a su terreno y dirían que fue en defensa propia.

Mi madre se traslada a Montevideo con todos sus animales, menos una gatita que huye.

Últimas Noticias

Así, que las últimas veces que veo a Olga es cuando organiza durante varios años la bendición de animales realizada por el sacerdote, en los escalones de la Iglesia Católica San Agustín (Unión), en la calle José Serrato 2462. La gente ocupando el predio público frente a la misma, llevando a sus mascotas. Un espectáculo espiritual muy hermoso para asistir y ver. Por el día del animal, cada 4 de octubre o en fecha muy cercana, por ese tiempo el papa Juan Pablo II, reconoce el aliento divino en todas las criaturas.

Este día se conmemora la muerte de San Francisco de Asís, padre de la ecología y junto a Santa Clara ocupados en los pobres, los enfermos  y los animales.

De los animales en su día, una vez terminamos visitando a los viejitos del Asilo de Ancianos Hospital Piñeyro del Campo, o con el nombre más académico de Hospital - Centro Geriátrico "Dr. Luis Piñeyro del Campo", en la calle Larravide, en La Unión en el que se eliminaron perros y gatos, curiosamente una de las enfermeras era mi vecina de Salinas.

Siempre tenía alguna noticia de Olga, alguna nota para algún periódico, su advertencia sobre los problemas ecológicos, pedía según sus propias palabras: “para ayer la solución”.

Eso en la década del ’90. También la voté enana lista política con la Vertiente Artiguista a pesar de en ese entonces no ser de mi corriente política, luego la vida igualmente me hizo empezar a seguir las propuestas y no los partidos.

Una de las últimas veces que me hablaron de ella fue por su ida conjuntamente con otras organizaciones de protección animal a Maldonado por la situación creada por la Administración Municipal del Intendente de Antía allá.

Lo último que supe fue sobre su muerte y un homenaje que se le iba a realizar y lo de la placa recordatoria.
De estar viva al día de hoy tendría unos 90 años, su labor a ciencia cierta no se sabe cuando comenzó, quizás como muchos de los defensores de los derechos del resto de los animales, cuando era niña.
y.. donde está el monolito?
Patrizia D'Ambrosio
Patrizia D'Ambrosio
Patrizia D'Ambrosio
Patrizia D'Ambrosio
Patrizia D'Ambrosio
Patrizia D'Ambrosio
Patrizia D'Ambrosio
Patrizia D'Ambrosio
Patrizia D'Ambrosio
Patrizia D'Ambrosio

Trabaja mayoritariamente en asentamientos y se hace cargo sola de pagar los honorarios de los veterinarios y de los medicamentos.

Su labor fue premiada en Cuba, Colombia, Brasil, Argentina y reconocida por la Asociación Mundial para la Protección Animal (WSPA) como la mejor del mundo.

Acerca de la posibilidad de volver a instalar perreras en Uruguay en el año 2001.  Luego de seis años sin perrera, que dejaron de funcionar en 1995. Estaban a cargo de la Dirección de Zoonosis del Ministerio de Salud Pública, y en ese año el ministro Alfredo Solari canceló la actividad de las mismas por 180 días. Está medida luego se instaló en forma definitiva.

Esta medida estaría destinada a frenar un posible brote de rabia.

A partir del momento en que conoció esta noticia, la responsable de ADEA se dedicó a realizar una serie de visitas al Parlamento y a diferentes medios de comunicación en busca de ayuda.

Obtuvo información que aún no pudo comprobar sobre una posible razón que explicaría la intención de crear perreras. Y ella estaría disfrazada tras un negocio con los cuerpos sin vida de los animales, aparentemente por su piel.

Esta información la motivó a ofrecer a las intendencias de todo el país (excepto Montevideo, donde ella ya lo hace y en Salto) orientación en la erradicación de perros callejeros --a través de la castración y curación de sarna--, a un costo menor que la captura.

En el departamento de Salto, la defensora de los animales propuso el control de natalidad animal y recibió el apoyo del intendente Eduardo Malaquina.

Allí la Intendencia aporta los medicamentos, los veterinarios ponen la mano de obra y un grupo de señoras se encarga del control postoperatorio. Asegura Baldomir que los costos son menores con este método y que ello fue reconocido por el intendente. De otras intendencias jamás recibió apoyo.

También debe señalarse la actividad desarrollada desde hace décadas por las SPA, siendo de especial significación por el volumen de esterilizaciones realizadas y por ser una de las pioneras en este campo, la labor desarrollada por la Escribana Olga Baldomir.

Si bien Olga se comprometió con la causa animal nunca dejó a un lado su  compromiso político y social con los hombres.

Sobre su muerte

La escritora Irma María Oliveira, ecologista, autora del libro "La Selva Muere" publicado el 22 de julio de 2003 en LA REPUBLICA, titulado: "Los perros de la calle están más solos", como homenaje a la desaparición física de Olga Baldomir.
Un compromiso no cumplido
(texto del decreto Nº31278) Monolito a la Escribana Olga Baldomir

LA  JUNTA  DEPARTAMENTAL  DE  MONTEVIDEO,
D  E  C  R  E  T  A:
Artículo 1°
.-Apruébase la erección de un monolito con placa recordatoria de 60 x 40 cms., en homenaje a la Escribana Olga Baldomir en el espacio libre ubicado en la intersección de las avenidas Dr. Américo Ricaldoni y Dr. Luis Morquio, frente a la fuente del Parque José Batlle y Ordóñez, la  cual lucirá la siguiente inscripción:

HOMENAJE DE LA JUNTA DEPARTAMENTAL DE MONTEVIDEO A LA ESC. OLGA BALDOMIR, FUNDADORA DE LA PROTECTORA DE ANIMALES (ADEA).
PARA QUIEN SIEMPRE HIZO CAUSA ACTIVA EN LA PROTECCIÓN Y EL RESPETO DEL VALOR SUPREMO DE LA VIDA.

12/11/1917 - 21/06/2003
MAYO  2005

Artículo 2°.-La Mesa de la Corporación dispondrá lo necesario para la ejecución de lo resuelto.

Artículo 3°.-Comuníquese.
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Nota del escritor:
A fines del año 2005 concurrí a la IMM y nadie sabía nada, me dieron algunos datos, pero al día de hoy 08/01/2008, en el lugar sigue sin erigirse nada.
                                                                                      Montevideo, 08/01/2008
Sobre su obra

En muchas oportunidades tuvo que recurrir a personas y organizaciones internacionales, como Brigitte Bardot, Jacques Cousteau y la WSPA por no contar con ayuda de las autoridades nacionales. Un ejemplo de ello fue el caso de la extracción de los testículos de lobos marinos en Punta del Este.

Fundó la Asociación Defensores de Animales (ADEA).