<<Infeliz gusano, deja de llorar, tu hermano no está muerto; su cuerpo es más vigoroso y no se arrastra ya por el suelo, sino que vuela. Danza en las horas de sol y liba el dulce  néctar de las flores>>.

<<Aléjate, engañosa malvada, vuelve al aire al que perteneces. No me apenará tu marcha, así que llévate tu mentirosa lengua. ¿Acaso soy un estúpido caracol o babosa, para creerme ese cuento de hadas?>>.

<<Te mostraré lo que dijo, oruga descreída, escúchame bien y mírame. No soy otro sino tú hermano, vivo, libre y en perfecto estado. Pronto estarás con migo en los cielos, entre las coquetas Mariposas>>.

<< ¡Ah!- gritó la compungida oruga-, está claro que debo estar viendo visiones. Eres solo un espectro que liba néctar, que mueve las alas, y que no para de decir tonterías. Me niego a seguir escuchándote>>.

La mariposa renunció a seguir discutiendo.
<<No tengo nada más que decir>>-afirmó. Desplegó sus hermosas alas y, tras ascender por el aire, se marchó volando. Y mientras se alejaba cada vez más y más, la oruga siguió en el suelo y llorando.

Una mariposa por G. EUSTACE OWEN.
UNA MARIPOSA

Una mariposa se posó en una flor, era alegre y ligera como una pluma, y allí se encontró con una oruga llorando como si se le hubiese roto el corazón. A la feliz mariposa le dolió ver a una oruga llorar.

Le dijo: ¿Qué es lo que pasa? ¿Puedo ayudarte en algo? >>.

He perdido a mi hermano- sollozó la oruga-, durante varios días no se ha sentido bien; y ahora descubro con gran tristeza, que es sólo una  cáscara muerta y vacía>>.

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