








ASPECTOS BOTÁNICOS Y ANTROPOLÓGICOS DE LAS PLANTAS DE PODER
Las investigaciones han tenido en su mayoría estudios inductivos, basados esencialmente en la observación y descripción de hechos, bajo los marcos del raciocinio científico, pasando muchas veces por alto la observación de la conducta humana, las visiones del mudo simbólico y artístico, el marco mental.
Elementos fundamentales para realizar curaciones o el crecimiento espiritual.
Los investigadores pocas veces se alejan de su personalidad de científicos, de su metodología de campo, llevando juicios de valor y predicciones teóricas demasiado personales, para caer muchas veces en el etnocentrismo y la observación subjetiva y limitada, en este caso de las plantas del poder y el Chamanismo.
Los médicos, farmacólogos, Naturistas se han dedicado en gran parte a explicar el fenómeno del Chamanismo a través de explicaciones químicas y farmacológicas, olvidándose de los efectos de “éxtasis estáticos” obtenidos por la utilización de las substancias psicotrópicas, que no tiene nada que ver con las drogas o alucinógenos modernos.
Uno de los estudios sobre las plantas de poder, que se le puede considerar como serio y muy documentado, es el trabajo realizado por el Dr. Plutarco Naranjo, 1983 “Ayahuasca”, razón por la cual, sus trabajos lo tomaremos como base para la realización de este capítulo.
No hay cultura o pueblo que haya utilizado las plantas de poder, para su desarrollo, social, artístico, moral, ético, religioso, la organización de la vida espiritual y material, en muchos casos con un simple interés hedonista o destructivo.
Si tomamos en cuenta el rol que ha jugado el Chamán o sacerdote espiritual o religioso en las diferentes culturas, de ser el médico, guía espiritual, intermediario entre la naturaleza y el hombre, intermediario entre las fuerzas divinas y el hombre, el conductor del mundo inconsciente o experto de la vida cotidiana de la gente.
Muchas veces se ha pretendido deformar la figura del Chamán, atribuyéndole la fusión del hombre con los demonios o el mal, aquí podríamos acotar diciendo: que el Chamán busca el conocimiento o experiencias espirituales.
Al Chamán se le atribuye el terror que han tenido los pueblos a lo desconocido. Un gran numero de teólogos o científicos inductivos acusan a los Chamanes de ser seguidores de prácticas primitivas.
Actualmente sabemos que la ciencia, en especial la industria farmacológica y la medicina curativa se benefician de esos conocimientos.
Las prácticas chamánicas han llegado hasta nuestro tiempos, algunas veces con toques modernos, new age o modernista, adaptaciones hechas para poder sobrevivir a la represión religiosa medieval y al desarrollismo social y cultural moderno.
Modernamente podríamos definir al Chamán como el experto de la conciencia continua, capaz de navegar en el inconsciente y realizar mapas y rutas del mismo (sistema de navegación), una especie de argonauta del inconsciente.
Muchas de esas experiencias las podemos conocer actualmente a través de la realidad virtual y el mundo virtual de las dimensiones.
Los propósitos de los rituales chamánicos con el uso de plantas de poder, es despertar contenidos que el hombre encierra en el “Inconsciente” y trasladarlos al conciente, ampliar el conciente, perfeccionar la personalidad y la posibilidad la personalidad y la posibilidad real de un despertar o crecimiento espiritual.
Existen variedad de leyendas acerca de cómo el hombre entra en contacto con las plantas de poder, varían de pueblo en pueblo, muchas de ellas han sido influenciadas por los relatos bíblicos.
Las posiciones racionalistas nos cuentan que el hombre en un principio para su supervivencia, probó todo tipo de plantas, aprendió a diferenciar y conocer aquellas que provocaban efectos especiales, eran dañinas, venenosas, comestibles, calmaban dolores o provocaban dolor.
Parte de ese tipo de referencias son ciertas.
Muchas culturas y pueblos consideran a las plantas de poder como regalos de los Dioses, siempre han sido veneradas y respetadas, su uso se ha dejado a los expertos, como los chamanes o curanderos.
Cabe recalcar que actualmente han aparecido grupos o sectas que ignoran el valor místico o antropológico de las plantas de poder, como es el caso de la Ayahuasca, que lo utilizan para la enajenación social o psíquica, o buscando poder o controles elevados.
Sin embargo no podemos aceptar criterios reaccionarios de nuestra sociedad, de prohibir el uso de las plantas de poder y la pretensión de denegar experiencias visionarias personales.
Una planta de poder sería un vehículo para encontrar el vínculo con fuerzas espirituales superiores o universos espirituales y consigo mismo.
Cuentan las leyendas indígenas que Dios buscaba la manera de entrar en contacto con el hombre, debido a que su refulgencia y luminosidad no lo permitiría, así que decidió crear plantas especiales, que serán las que faciliten el contacto del hombre con Dios.
Para los pueblos amazónicos, las plantas de poder aparecen en el mismo momento que el hombre aparece sobre nuestro planeta.
Por esa razón ese bagaje de experiencias, contactos con Dios y la naturaleza, han sido guardados en una parte de la Psique del hombre, que se la conoce como el “Inconsciente”, el cual se manifiesta a través de los sueños, con símbolos o arquetipos, que muchas veces no se las puede identificar, estos conocimientos tiene relación con nuestro proceso evolutivo, emocional, social, espiritual.
El inconsciente es la historia de la humanidad, donde podemos rescatar hechos pasados, presentes y proyectarnos en hechos o situaciones futuras.
Para el ingreso a este tipo de conocimiento, es necesaria una preparación corporal y espiritual, condición fundamental para ingresar al inconsciente o un estado alterado de la conciencia.
Sin este requisito los resultados de su uso serían nocivos o una autodestrucción.
Como el caso del consumo de drogas, con el objetivo de lograr estados especiales de la conciencia, evadirse de la realidad y su problemática, reprimir el dolor, las frustraciones o embarcarse en un viaje psicodélico.
Las experiencias alienantes esclavizan y convierten al consumidor de drogas en victima de su desesperación e insatisfacción.
Las imágenes inconscientes se convierten en escenarios de horror.
La desesperación y ansiedad obligan al consumidor a cometer actos violentos, debido a la incapacidad de poder asimilar, comprender la información o contenidos percibidos durante el consumo de las drogas.
La incomprensión e insatisfacción desmedida del consumidor absorben parte del tiempo real, el conciente, la psique, la personalidad y finalmente la vida misma.
Antes de perder la vida, se pasa por estados de alienación corporal y psíquica, la absorción masiva de contenidos desconocidos provocan la muerte, como producto de una autodestrucción y la resistencia del cuerpo a no seguir funcionando, la destrucción se da por la mala utilización del cuerpo y la psique.
Razón por la cual alertamos a los psiconautas o experimentadores espirituales, en la utilización de las Plantas de Poder, en manos inexpertas o curiosas, tener la seguridad necesaria de lo que se quiere encontrar al momento de su utilización.
Para poder entender el valor de las plantas de poder; a continuación intentaré hacer un compendio sobre la entnobotánica; fitoquímica y química de las mismas.
Artículo por Walter Trujillo, Psicólogo y Periodista Digital
Los caminos del Chamán
Capítulo III: Aspectos botánicos y Antropológicos de las Plantas de Poder